Si hay algo que nos gusta comer a los argentinos, es el salame. Además, es fuente de discusión cuando alguien dice: "el mejor es el de...". Si bien sobre gustos no hay nada escrito, se puede suponer que, fuera de lo subjetivo, el mejor debería ser el que es premiado o elegido por alguna entidad con el peso tal para poder marcar opinión.
Este jueves, la fundación ArgenINTA entregó los premios a la Calidad Agroalimentaria y eligió en la categoría "Valorización de especies y productos típicos locales" al proyecto Salame de Colonia Caroya.
Caroya es una localidad de Córdoba que junto a Oncativo (también en la provincia mediterránea) y Tandil y Mercedes en Buenos Aires, se caracteriza por la producción del salame.