Los padres de la nena de 10 años que denunciaron hostigamientos por parte de autoridades y alumnos de la Escuela 82 de Neuquén reclamaron que su hija aún no puede volver al aula por temor a recibir “bullying”.
Sin embargo, la comunidad educativa asegura que "el problema viene desde la casa" y que no darán detalles al respecto porque la causa está judicializada y "hay una criatura de por medio". En diálogo con LU5, Walter, padre "de corazón" de la alumna del establecimiento, explicó que lo único que obtuvieron a partir de sus reclamos fue silencio y que tanto la vicedirectora como las docentes se negaron a mantener una conversación con ellos.
"La situación sigue igual, mi hija está sufriendo y debe continuar con las clases pero no puede. Desde la escuela dicen que es la mamá quien la maltrata cuando la nena está muy bien cuidada", sostuvo su tutor.
Por su parte, desde el colegio explicaron que días atrás que "el problema viene desde la casa" y que lo importante hoy no es esclarecer quién dice la verdad y quién no, si no que "se le dé protección a la menor porque no puede estar expuesta a este tipo de situaciones".
La causa por maltratos se inició en el Juzgado de Menores el año pasado cuando la nena asistía a una escuela diferente y hoy todavía se encuentra en la tapa inicial porque "la situación es delicada". Sin embargo, las autoridades escolares esperan que la integridad de la menor pueda continuar bajo resguardo.
EL CASO
El 24 de octubre Walter dio a conocer a través de los medios el supuesto infierno que su hija vivía a diario en el colegio. Según relató, la nena le dejó una carta a su mamá, en la que decía: “soy una manzana podrida porque nadie quiere jugar conmigo, nadie me habla y todos me maltratan. Quiero morir, no quiero vivir más así, mamá te voy a extrañar". Con esas palabras M quería despedirse de su mamá en una carta que dejó en el living de su casa antes de meterse en el baño con un cuchillo.
"Después de un rato abrió la puerta con un intento de corte", dijo el hombre y explicó que esta situación se desató por el bullying que le generaron los docentes y los compañeros de curso.