El equipo económico anunció otro ajuste para poder mejorar la meta de déficit fiscal

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, anunció que además de un incremento de la recaudación impositiva, recortará en 30.000 millones de pesos el gasto de capital e infraestructura.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, anunció AyER que habrá un ahorro de US$ 3.200 millones en las cuentas públicas este año, producto de un baja del déficit fiscal desde el 3,2% del producto bruto interno proyectado, para este año, al 2,7% y enmarcó la medida en los esfuerzos oficiales para “reducir la volatilidad del mercado cambiario de los últimos días, que también están experimentando otros países de la región”.

“Estuvimos trabajando con el presidente (Mauricio Macri), el titular del Banco Central (Federico Sturzenegger) y el ministro Luis Caputo, y decidimos fijar metas fiscales destinadas a congeniar objetivos de crecimiento y sociales, y asegurar la solvencia de la deuda pública”, dijo Dujovne.

Explicó en ese sentido: “adelantamos el sobrecumplimiento que íbamos a tener (en cuanto al resultado del déficit fiscal) y lo convertimos en una meta formal, un compromiso explícito”.

En conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda junto a su par de Finanzas, Luis Caputo, Dujovne precisó que el recorte del déficit en las cuentas públicas responderá en un tercio a la suba prevista de la recaudación impositiva.

Los otros dos tercios provendrán de “ahorros muy importantes en bienes y servicios de la Administración Pública, y en que vamos a ejecutar $ 30.000 millones menos en gasto de capital e infraestructura”.

“Esto nos duele, es lo que no queremos tocar, pero en este contexto necesitamos acelerar la convergencia al equilibrio fiscal por la mayor volatilidad externa y para dar señales de que, a pesar de las presiones populistas, no vamos a cejar en la busca del equilibrio fiscal”, dijo el ministro.

Se refirió luego a la suba de tasas del Banco Central y sostuvo: “no sería serio si dijera que no afecta al nivel de actividad”.

“Pero lo que más afecta es entrar en una espiral de volatilidad que se apropie del mercado y que la incertidumbre reine en la sociedad”, por lo cual las medidas de gobierno se orientan a “llevar tranquilidad”, explicó.

“Esperemos que la suba de tasas sea lo más transitoria posible”, confió el ministro, y aseguró que “es mucho más recesivo no dar las señales contundentes que hay que dar cuando la situación lo amerita”.

“Dependiendo de la duración de la suba de tasas habrá o no un impacto en el nivel de actividad, pero que sin duda será menor que el esperable si nos hubiésemos quedado de brazos cruzados”, indicó Dujovne.

En cuanto a las perspectivas de la inflación, ratificó la meta de 15% para este año y 10% para el próximo, pero dijo que “hay que ser realistas: la Argentina tiene un traspaso a precios de los movimientos del tipo de cambio más alto que el de otros países que vienen haciendo lo que hacemos nosotros desde hace poco tiempo”.

“Los países que lograron institucionalizar las políticas de metas de inflación han logrado tener traspasos a precios (de la suba del dólar) muy bajos, y en la Argentina es más alto”, admitió el ministro.

Evaluó al respecto que “depende de cuánto dure y en dónde se estabilice el movimiento del tipo de cambio, puede generarnos una demora en la convergencia a las tasas de inflación que estamos esperando para el segundo semestre y puede ser que tengamos en mayo algo más (de alza del índice de precios) de lo que esperábamos”.

“Es temprano para saberlo, pero sabemos que algún impacto vamos a tener”, resumió.

Dujovne agregó: “tenemos más incertidumbre doméstica, derivada de la presión fiscal que provendría de un proyecto irresponsable que pretenden modificar nuestra política tarifaria mediante legislación del Congreso, con un costo eventual de $ 200.000 millones”.

“Ante esas presiones demagógicas queremos ratificar el rumbo de la política fiscal”, mientras el resultado financiero va a bajar en la misma proporción que el déficit, de 6 a 4,9% del PIB, “ya que la cuenta de intereses este año va a resultar prácticamente estable”, anticipó.

El ministro subrayó por último que “el gasto público del primer cuatrimestre cayó 6,2% interanual y creció muy por debajo de la tasa de inflación, con lo que “se retrocedió al nivel de 2013 y hemos podido desandar años de despilfarro, que es lo que se necesita para bajar el déficit y los impuestos”.

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