El Gobierno nacional avanzó este lunes con una nueva flexibilización del régimen de importación de alimentos, al ampliar el reconocimiento de certificaciones sanitarias emitidas en el exterior y reducir los trámites exigidos para el ingreso de determinados productos e insumos al país.
La decisión quedó establecida mediante el Decreto 697/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los ministros Luis Caputo y Mario Lugones.
Uno de los principales cambios consiste en extender el esquema simplificado a aditivos, coadyuvantes tecnológicos y otros ingredientes destinados a la elaboración industrial de alimentos. Hasta ahora, algunos de estos insumos permanecían fuera del régimen que ya había sido flexibilizado para productos alimenticios terminados.
La nueva normativa profundiza así el camino iniciado con el Decreto 35/2025, que habilitó el ingreso simplificado de alimentos procedentes de países considerados con altos estándares sanitarios, entre ellos Estados Unidos, integrantes de la Unión Europea, Canadá, Suiza, Israel, Japón, Australia y Nueva Zelanda.
En esos casos, las certificaciones emitidas por las autoridades sanitarias de origen son reconocidas en Argentina, evitando la repetición de determinados procedimientos de registro y control.
Menos trámites para los importadores
El decreto también contempla productos evaluados o autorizados bajo las normas del Codex Alimentarius, referencia internacional desarrollada por la FAO y la Organización Mundial de la Salud.
Según argumenta el Ejecutivo, el objetivo es evitar la “duplicación de controles”, disminuir costos regulatorios y facilitar tanto la importación como la exportación y comercialización de alimentos.
Para los productos alcanzados por el nuevo esquema, los importadores deberán completar una declaración jurada de importación, sin que la autoridad sanitaria pueda incorporar exigencias adicionales en los casos contemplados por la normativa.
Además, el Gobierno decidió concentrar en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) funciones de control y fiscalización vinculadas con las importaciones alimentarias que hasta ahora se encontraban distribuidas entre diferentes organismos.
Una mayor apertura en un escenario delicado para la industria nacional
La medida se conoce en momentos en que distintos sectores de la producción argentina atraviesan dificultades por la caída del consumo, los costos internos y la creciente competencia de productos provenientes del exterior.
La profundización de la apertura importadora vuelve así a colocar en discusión el impacto que una menor regulación para el ingreso de alimentos puede generar sobre la industria nacional, especialmente entre pequeñas y medianas empresas que deben competir con productos elaborados en otros mercados.
Desde el Ejecutivo, en cambio, sostienen que la eliminación de procedimientos considerados redundantes permitirá reducir costos, ampliar la oferta y facilitar la incorporación de nuevos productos y tecnologías.
Con el Decreto 697/2026, el Gobierno da un nuevo paso en su política de desregulación y apertura comercial, esta vez ampliando un esquema que ya había comenzado a aplicar sobre los alimentos terminados y que ahora alcanza también a buena parte de los insumos utilizados para producirlos en el país.