Una falla en el motor del ascensor del Hospital Alvear ocasionó que Luisa Altamirano quedara atrapada en el lugar durante más de 30 minutos cuando se dirigía a servir la merienda a los internados del centro asistencial. La trabajadora dio alerta a sus compañeros con su teléfono celular ya que el elevador había quedado detenido entre los pisos 1° y 2° del edificio.
Los trabajadores decidieron servir la merienda desde el ascensor debido a que los minutos pasaban y los pacientes se quedarían sin la alimentación de la tarde. De esa manera, los empleados se solidarizaron con su compañera e iban llevando los productos a cada una de las habitaciones.
La falla en el motor se logró solucionar luego de una hora de trabajo por parte del personal de mantenimiento. "No es la primera vez que pasa. Los ascensores son viejos y no importa si les hacen mantenimiento constante o no. Esperemos que no se repitan porque atrasan el trabajo de todos", aseguraron desde la institución.