En las primeras horas de este martes un considerable grupo de jóvenes fue dispersado por estar consumiendo bebidas alcohólicas y profiriendo gritos en el playón deportivo del barrio 2 de Abril.
La versión callejera de la fiesta clandestina en medio de la pandemia del COVID 19 había comenzado de madrugada y algunos vecinos que residen en ese complejo de departamentos monoblocks llamaron alrededor de las 7.30 a la guardia de la Comisaría Seccional Tercera (emplazada en el acceso al barrio), para quejarse por los ruidos molestos.
El jefe de esa dependencia, comisario Ricardo Vega, comentó más tarde a El Patagónico que ordenó el alistamiento del personal a su mando y además requirió el apoyo de otras dotaciones de guardia de las comisarías Primera y Segunda.
El operativo de dispersión comenzó de manera violenta porque al llegar los uniformados los jóvenes comenzaron a insultarlos y arrojarles botellas y piedras, pero además tuvieron el “apoyo” de otros individuos que estaban en edificios cercanos al playón.
La agresión fue repelida con escopetas cargada con cartuchos anti-tumultos (postas de goma) y en medio de los incidentes que duraron varios minutos también llegó personal del Comando Radioeléctrico.
De acuerdo a la información oficial, ningún policía resultó herido ya que la mayoría de ellos portaba escudos protectores y se desconoce si hubo lesionados entre los jóvenes.