La desaparición de Cecilia conmociona a Chaco, que vota este domingo

Todas las hipótesis coinciden en que la joven de 28 años habría sido asesinada y que los responsables son César Sena y sus padres, los líderes piqueteros Emerenciano Sena y Marcela Acuña. Ambos dirigentes fueron bajados como candidatos de una lista que acompaña la reelección del gobernador Jorge Capitanich.

Las cámaras, móviles, noteros de los medios nacionales están concentrados en estos días en la capital del Chaco. Llegan cada vez más, suman drones, equipos de transmisión, las salidas en vivo se intensifican. La cobertura de las Primarias Abiertas, Obligatorias y Simultáneas de esta provincia nunca hubiera suscitado tamaña atención, en una elección que no tuvo ni una intervención judicial que alterara su rumbo previo.

Hasta que la desaparición --y, se sospecha fuertemente, el asesinato o femicidio-- de Cecilia Strzyzowski ocupó la escena pública con su inevitable impacto político. Quienes hoy están detenidos por este crimen son Emerenciano Sena, su esposa Marcela Acuña y su hijo César, pareja de la joven. Los primeros son las cabezas visibles --y omnipresentes-- de un movimiento piquetero que tiene vínculos notorios y públicos con el gobernador y candidato a la reelección Jorge Capitanich. Y que además compartían, hasta su detención, una de las 24 listas que lo postulan, Socialistas Unidos.

Aunque fueron excluidos de la lista tras el reciente escándalo, las fotos de Sena y Acuña todavía estarán junto a la de Capitanich en una de las boletas del Frente Chaqueño. También los nombres de dos de sus colaboradores más cercanos, hoy también detenidos e imputados por este crimen: Fabiana González como candidata a concejal, y su marido Gustavo Obregón, que iba quinto en esa lista de diputados.

SIN CUERPO, PERO CONVENCIDOS DEL CRIMEN

Aunque el cuerpo de la joven no fue aún encontrado, tanto su familia, como los fiscales ante la contundencia de las pruebas, y la opinión pública toda, coinciden en que Cecilia fue asesinada, que los detalles son horrorosos, y que los responsables son los líderes piqueteros Emerenciano Sena y Marcela Acuña, junto a su hijo César, pareja de la joven.

Sobre la secuencia y la autoría material, aún quedan puntos oscuros, falta por saber. Sin embargo se configura que el asesinato ocurrió en la casa de los Sena (se hallaron restos de sangre, una sierra), que hubo ocultamiento familiar (sugestivos cambios y pérdidas de teléfonos, inexactitudes en las declaraciones) y que el operativo para descartar el cuerpo fue conjunto.

Con el empuje de la utilización partidaria y mediática del caso, la acusación de "asesinos" comienza a esparcirse como una mancha venenosa por todo lo que suene en esta provincia a "oficial" u "oficialista". Sin asidero legal ni técnico se ha llegado a pedir que se suspendan las elecciones, o directamente que se intervenga la provincia.

Son siete los imputados y detenidos hasta el momento: además de los Sena, González y Obregón, Gustavo Melgarejo, casero de un campo de los Sena --cuya declaración y posterior ampliación se contradijo y pareció destinada a desviar la investigación-- y su esposa, Griselda Reynoso. La secretaría de Derechos Humanos y Géneros de Chaco también se constituyó como querellante, como es de uso en la provincia en todos los casos de femicidio.

Obregón pidió declarar el viernes por la noche, en su calidad de imputado. Trascendió que brindó datos clave, que llevaron a que se realice el sábado un segundo rastrillaje en un criadero de chanchos que tiene el movimiento social de los Sena. Que declaró que hasta allí habían llevado bultos, que los habían quemado con tablones de madera puestos arriba. Si este rastrillaje llegara a dar un resultado positivo en cuanto al hallazgo de restos, los detalles serían escalofriantes.

En esa hipótesis el cuerpo de Cecilia habría sido descuartizado, trasladado a la "chanchería" y quemado en ese lugar. Dos días después Emerenciano Sena estaba, allí mismo, grabando un video que hoy se multiplica en redes. Se lo ve junto a otras personas haciendo chorizos, en una amplia mesa con una montaña de carne picada. Blandiendo un cuchillo, dice: "para aquellos que creen que somos vagos, mantenidos. Acá estamos trabajando haciendo chorizos y lo que vamos a comer en la campaña electoral, para todos nuestros fiscales".

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