La economía iraní está en la cuerda floja tras la salida de EE.UU. del acuerdo nuclear

La salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear con Irán y el consecuente restablecimiento de sanciones amenaza en primer lugar a la frágil economía del país persa, donde su moneda se depreció frente al dólar y crece el desempleo, aunque el rol de las potencias europeas y China podría contrarrestar el golpe.

Tras el anuncio de retiro hecho por el presidente estadounidense, Donald Trump, su homólogo iraní, Hasan Rohani, intentó relativizar el impacto y afirmó que “el crecimiento económico y la estabilidad del mercado continuará”.

También el Banco Central de Irán aseguró en un comunicado estar tomando “las medidas necesarias” y que “actualmente los recursos y los gastos de divisa del país están totalmente bajo control”.

Sin embargo, la situación se ha deteriorado en los últimos meses en la segunda economía de Medio Oriente y el norte de África.

El rial iraní se desplomó frente al dólar y perdió casi el 23 por ciento de su valor en el último año, lo que supuso un fuerte aumento de los productos básicos, mientras que el desempleo volvió a crecer por tercer año consecutivo.

Asfixiados por la difícil situación económica, los ciudadanos iraníes salieron a las calles en diciembre pasado para protestar contra el alza de los precios y la corrupción.

Hechos que ahora podrían volver a repetirse, ya que la decisión estadounidense amenaza con empeorar el panorama.

Dentro de 90 días, se reanudarán las sanciones a las compras de dólares estadounidenses por el gobierno iraní y al comercio de oro; y en 180 días le tocará el turno a las transacciones relacionadas con el petróleo e instituciones financieras iraníes, entre otros.

“Es probable que el rial iraní se debilite, haciendo subir el costo de los bienes importados y provocando un aumento de la inflación”, advirtió el economista de la consultora Capital Economics, Jason Tuyey, citado por la cadena CNN.

Un análisis compartido por el director del Instituto de Medio Oriente de la Universidad de Londres, Hassan Hakimian, quien consideró que la decisión estadounidense es “un retroceso en muchos niveles”.

“Sin duda será decepcionante en términos del impacto en las perspectivas económicas para Irán, y particularmente para los jóvenes”, agregó.

Otros, en cambio, creen que el impacto será menos dramático de lo esperado porque el acuerdo nuclear no había sido aún implementado en su totalidad, ya que las sanciones financieras estadounidenses seguían vigentes.

“Eso dificultó enormemente la financiación”, explicó Friedolin Strack de la Federación Industrial Alemana, según reprodujo la agencia de noticias DPA.

El riesgo de verse afectados por las sanciones estadounidenses hizo que los bancos frenaran varias iniciativas.

“Nosotros prácticamente no nos beneficiamos del JCPOA (nombre técnico que se le aplica al acuerdo). Ahora mismo nuestros bancos no tienen lazos con los bancos extranjeros y eso significa que el acuerdo no se ha aplicado”, opinó el analista Mohamad Marandi, decano de la Facultad de Estudios del Mundo de la Universidad de Teherán.

El golpe podría ser menor si el resto de firmantes del acuerdo -Alemania, Francia, Reino Unido y Rusia- se atienen al mismo y brindan garantías a sus empresas para seguir en Irán. Algo difícil en el caso de las compañías europeas, cuyos negocios son muy dependientes de Washington.

“El alcance global de Estados Unidos no debe subestimarse, y las inquietudes de las firmas de enfrentar sanciones son muy reales”, dijo Jon Rigby, analista del banco UBS.

No es el caso de Rusia y China, en guerra comercial con Washington, cuyo acercamiento a Irán en los últimos años podría dar un respiro a la maltrecha economía iraní pese a las nuevas sanciones, según precisó Marandi.

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