La legislatura rionegrina aprobó una ley que prohíbe centrales nucleares

Respalda la decisión adoptada por su gobernador Alberto Weretilneck, quien a partir de la oposición de gran parte de la ciudadanía rionegrina, decidió dar marcha atrás con el proyecto del Gobierno nacional para instalar en esa provincia una central atómica financiada con capitales chinos.

La Legislatura de Río Negro aprobó ayer -por 44 votos a favor y 1 en contra- el proyecto de ley, impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck, que prohíbe la instalación de una central nuclear en la provincia. La iniciativa sancionada será enviada en los próximos días al Ejecutivo para su promulgación.
El debate en el recinto legislativo registró fuertes cruces entre sectores del oficialismo rionegrino, de Juntos Somos Río Negro, y representantes del Frente para la Victoria, que lanzaron duras críticas al gobernador Weretilneck.
En tanto, en las bandejas de la Legislatura, vecinos integrantes de la asamblea antinuclear objetaban, a los gritos, el Artículo N° 2 del proyecto, por considerar que "deja abierta la posibilidad a que se instalen futuras centrales nucleares con reactores argentinos y de menor porte".
Según este artículo, se exceptúa de la prohibición a la "instalación de plantas de diseño nacional basadas en la tecnología Carem (Central Argentina de Elementos Modulares) desarrollada por CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) e Invap S.E.".
Fue así que la principal discusión, entonces, se concentró en la excepción del proyecto en favor de las plantas centrales de baja potencia, que construye el Invap.
El primer orador fue el miembro informante por la bancada oficialista de Juntos Somos Río Negro, Alejandro Palmieri, quien defendió el proyecto por "el respeto al rechazo de la mayoría de los rionegrinos".
"El único y principal argumento que tiene esta ley es haber escuchado al pueblo rionegrino", manifestó Palmieri.
Respecto a la contradicción de diferenciar la prohibición de plantas de alta potencia con las que construye Invap y las que hay en Bariloche, el legislador sostuvo: "no es lo mismo una central de producción de 1150 MW y 1300 MW, con las que construye la empresa rionegrina".
"Como gobierno provincial estamos garantizando el puesto de trabajo a muchos rionegrinos", resaltó.
Mientras, el legislador del Frente para la Victoria, Nicolás Rochas, fue muy crítico y expresó: "votamos una ley que si en algo estamos de acuerdo con la oposición es que es una ley que no deja contento a nadie".
Y ratificó: "no estamos en contra del Invap ni del desarrollo", pero sí "estamos en contra de la construcción de plantas nucleares de alta potencia, nada es más clarito que eso".
"Si el Invap termina construyendo reactores de alta potencia y los puede vender, está bien, pero no para su instalación en la provincia", señaló.
En este marco, aclaró que comparte el artículo 1 que prohíbe instalación de centrales nucleares en la provincia, para llevar tranquilidad al pueblo, pero no el artículo 2 (que diferencia las centrales de alta potencia a las que construye el Invap), porque "es infundado, contradictorio, desigual y puede tornar en inconstitucional a la norma".
Desde que se dio a conocer el proyecto nuclear el 30 de mayo último, cuando la Nación y Río Negro suscribieron el convenio para construir la quinta central nuclear generadora de electricidad en la provincia, en la capital rionegrina los vecinos comenzaron a movilizarse realizando diversas asambleas populares y marchas de repudio.
Esto fue lo que principalmente motorizó la decisión de Weretilneck de prohibir la instalación de la central nuclear en Río Negro.
Desde el ministerio de Energía Nacional a cargo de Juan José Aranguren, indicaron que se encuentran "reevaluando" la locación del proyecto de construcción de la quinta central nuclear fuera del territorio de Río Negro, "a la luz de la nueva posición".

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