La policía desactivó más fiestas clandestinas en Caleta y Gallegos

En Caleta el dueño de casa indicó que estaba con amigos y eran más de un centenar de jóvenes de ambos sexos que se fueron dispersando, pero los policías no pudieron identificar a ninguno porque un grupo comenzó a arrojarles botellas y piedras, accionar hostil que fue repelido con munición anti-tumulto.

Fueron dos las fiestas clandestinas que, en el peligroso contexto de la pandemia del COVID 19, fueron desactivadas por efectivos de la Policía de Santa Cruz en la madrugada del domingo y en ambas se registraron incidentes.

El operativo en Caleta Olivia se llevó cabo a partir de las 03:45 en garaje de una vivienda ubicada en la calle Viedma 1.282 del barrio Miramar, luego que en las guardias de la Comisaría Seccional Tercera y del Comando Radioeléctrico se recibieran llamados de vecinos alertando de una gran concentración de gente en el citado lugar, por lo cual también fue convocado personal de la División Infantería.

Al llegar, los policías escucharon música a alto volumen y gritos de divertimento en el interior y luego de tocar varias veces la puerta, fueron atendidos por el propietario de la vivienda.

Se trataba de un joven de 23 años, quien argumentó que se llevaba a cabo una reunión con amigos pero igualmente se solicitó que los mismos debían retirarse.

Sorpresivamente, eran más de un centenar de jóvenes de ambos sexos que se fueron dispersando, pero los policías no pudieron identificar a ninguno porque un grupo comenzó a arrojarles botellas y piedras, accionar hostil fue repelido con munición anti-tumulto.

Controlada la situación, se procedió a efectuar la correspondiente acta de imputación al propietario, quien quedó a disposición del Juzgado Federal de Caleta Olivia ya que violaba el DNU 297/20 y normas de bioseguridad vigentes por la pandemia.

OTRO GRUPO AGRESIVO

La fiesta de Río Gallegos fue detectada en una casa ubicada en la calle 13 del barrio San Benito y el operativo se llevó a cabo a las 05.20 con intervención de personal de la Comisaría Seccional Séptima y del Comando Radioeléctrico.

Al hacerse presente, los uniformados observaron que varios sujetos escapaban saltando un paredón trasero, pero fueron detenidos luego de una breve persecución (foto).

Los mismos se negaron a identificarse, profirieron insultos a los uniformados e intentaron agredirlos por lo cual debieron ser “contenidos”, según se indica en el reporte oficial de la fuerza de seguridad.
Otro grupo de jóvenes permanecía en la casa y se negaba a salir hasta que depusieron su actitud y todos fueron conducidos a la citada Comisaría.

Además de propietario de 27 años, otras 29 personas de ambos sexos, de 18 a 22 años, quedaron a disposición del Juzgado Federal de Río Gallegos, en tanto que dos menores de 16 fueron entregados a sus padres con intervención la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.



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