Las 11 salidas conflictivas durante el ciclo Riquelme

Antes del abrupto adiós al DT Miguel Russo, varios futbolistas xeneizes se alejaron de la institución en un ambiente turbulento.

Muchos entrenadores de inferiores que fueron despedidos por el Consejo de Fútbol de Boca aseguraron haberse sentido destratados por los miembros de la comitiva liderada por Juan Román Riquelme. No fue el vicepresidente quien habló directamente con ellos, pero sí Raúl Cascini, quien se comunicó telefónicamente para advertirlos sobre el cese de su contrato en el club. Este fue el primer llamado de atención que se replicaría más tarde con vinculaciones con el plantel profesional.

Sobre el tapete están los casos de Cristian Pavón, quien continúa en la institución pese a que su representante está en conflicto con el CDF y ambas partes aguardan por una transferencia que les sea conveniente, y el de Sebastián Villa, quien dejó de acudir a los entrenamientos y viajó a Colombia para acompañar a su madre en una operación de corazón. El colombiano hizo un comunicado que compartió en las redes y su futuro es incierto.

UNA POR UNA

La ya concretada salida de Miguel Ángel Russo fue una de las 11 despedidas conflictivas que tuvieron lugar en Boca desde que Riquelme asumió como directivo. En algunas hubo intervención del eximio ex enganche, mientras que en la mayoría los que llevaron adelante las tratativas fueron sus laderos Cascini, Jorge Bermúdez y Marcelo Delgado.

“Hubo cosas que no me gustaron para nada”, confesó el mediocampista Alexis McAllister, que apenas estuvo seis meses a préstamo en la institución (segundo semestre de 2019). Riquelme lo llamó varias veces mientras disputaba el Preolímpico en Colombia con la Selección Sub 23 y se encaminó su continuidad. Más tarde, desde el Consejo habrían exigido un millón de dólares para liberarlo y ese fue el quiebre de la negociación, según el Colo. El Chelo Delgado luego desmintió al futbolista que hoy milita en el Brighton de Inglaterra.

Luego de un año y medio de préstamo y en el mejor momento deportivo desde su arribo al club, el paraguayo Junior Alonso dijo adiós a mediados de 2020. El Consejo intentó hacer uso de la opción de compra que había fijado el Lille francés (unos 3,5 millones de euros). Alonso acusó problemas personales, pero sorprendió a la directiva azul y oro con su posterior incorporación al Atlético Mineiro, que puso 3 millones de euros arriba de la mesa para quedárselo. A Riquelme y compañía no les cerró su despedida y quedó algún resquemor tras su adiós.

El lateral derecho Nahuel Molina volvió de su préstamo en Rosario Central tras la asunción de Román y Russo pidió retenerlo en el plantel. Sin embargo, como su contrato expiraba en seis meses y no existió acuerdo para prolongarlo, pasó a entrenarse separado del plantel. Su padre habló de las diferencias y tratos de los integrantes del Consejo de Fútbol y adjetivó como “rottweilers de Riquelme” a Cascini, Delgado y Bermúdez. Lo concreto es que Molina quedó libre en junio de 2020 y luego firmó en Udinese de Italia, donde sus buenas actuaciones lo llevaron a ser considerado por Scaloni para la Selección (fue campeón de la última Copa América).

Probablemente el caso más resonante por tratarse de un futbolista al que había contratado a préstamo esta misma dirigencia fue el de Pol Fernández. “Boca tenía una opción de compra en diciembre que pasó. Supuestamente se iba a ejecutar y yo iba a dejar de ser Cruz Azul, pero las cosas cambiaron...”, declaró Pol, que aseguró que como la compra no se ejecutaría en ese mes, creyó conveniente volver al fútbol mexicano. Cuando se lo comunicó al Consejo de Fútbol, tomaron la decisión de que se entrenara con el plantel profesional, pero ya no fuera considerado para los partidos oficiales que le quedaban a un equipo que disputaría las semifinales de la Libertadores. Pasó de ser clave en el 11 de Russo a irse por la puerta de atrás.

El ex arquero del seleccionado Sub 20 Manuel Roffo recaló en Tigre (Primera Nacional) después de rescindir su vínculo con el Xeneize en marzo pasado. Las negociaciones por la renovación de su vínculo no llegaron a buen puerto y las partes optaron por cortarlo. Roffo no llegó a tener posibilidades de mostrarse en Primera y volvió a quedar relegado detrás de Esteban Andrada, Agustín Rossi y Javier García. Algo similar ocurrió con Julián Chicco, quien se entrenó en soledad hasta mediados de este año, cuando culminó su contrato y se fue a Sarmiento de Junín.

El delantero cordobés Wanchope Avila se sometió a una operación de hernia inguinal tras la final de la Copa Diego Maradona ante Banfield y su regreso a las canchas se tardó más de la cuenta. Según él ya estaba en condiciones de volver: el cuerpo técnico no lo tuvo en cuenta por recomendación del CDF. A Wanchope le había salido una propuesta del fútbol uruguayo (Peñarol) que no aceptó. Unas semanas después surgió el interés desde Minnesota United de la MLS y Boca le renovó el contrato antes de cederlo a préstamo hasta fin de año. Hoy pasó al DC United. “Con el tiempo se sabrán las cosas”, disparó a la distancia. La realidad es que difícilmente regrese.

Cansado de no tener posibilidades (en gran parte por algunas lesiones que trastocaron sus chances de tener continuidad), Mauro Zárate optó por rescindir el contrato en vísperas de las semifinales de la pasada Copa de la Liga ante Racing. Esta dirigencia le había renovado el contrato a Mauro por un año a mediados de 2020 por expreso pedido de Miguel Ángel Russo. A principios de este año amagó con irse: “Estando así no me sirve seguir en Boca”. La situación no se modificó en el último semestre y optó por marcharse. Hoy sigue buscando club.

Carlos Tevez sintió un desgaste que lo llevó a retirarse del club. En conferencia junto al presidente Jorge Amor Ameal y bajo la mirada presencial de Juan Román Riquelme y Miguel Ángel Russo, el último gran ídolo de Boca aseguró que no jugaría al fútbol profesional en el corto plazo y que ya no volvería a lucir la camiseta azul y oro. Ni la motivación de participar de los octavos de final de la Libertadores lo mantuvo en la institución. “Estoy lleno, estoy pleno con esta decisión porque no tengo más nada para dar”, manifestó el socio de Macri. Sus declaraciones dejaron un manto de sospecha respecto de sus reales sensaciones sobre la inesperada partida. Román lo despidió con un abrazo y desde el Consejo se desligaron de su determinación.

Otro futbolista importante del plantel que prefirió despedirse de la institución en vísperas de los octavos de final de la Libertadores fue Esteban Andrada. El mendocino sonó en algunos clubes de Europa, pero finalmente Rayados de Monterrey fue quien se quedó con sus servicios por una suma cercana a los 6 millones de dólares. Antes de irse, un cortocircuito: había solicitado un adelanto durante la gestión anterior para construir su casa. Este dinero fue reclamado por la directiva actual, que frenó su transferencia hasta que no se solucionó ese conflicto.

Desde el Consejo de Fútbol informaron a través de un comunicado público en diciembre de 2020 que el lateral cordobés Julio Buffarini no renovaría su vínculo y quedaría en libertad de acción una vez finalizado (a mediados de 2021). Ahondaron: “Su representante le hizo saber al club que no acepta el ofrecimiento porque ha tomado la decisión de no renovar debido a ‘la inestabilidad de nuestro país’”.

Buffarini trató de bajar decibeles porque sabía que estaba en juego la consideración de Russo en el que podía ser su último semestre en la institución. Fue utilizado en reiteradas ocasiones por el DT e incluso terminó siendo titular antes de quedar libre. Firmó en el Huesca de la segunda división de España.

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