Legítimos adjudicatarios recibieron una vivienda que estuvo usurpada

El presidente de la comisión de fomento de Cañadón Seco, Jorge Soloaga, dijo que el viernes fue un día de júbilo y memorable para esa comunidad ya que finalmente se logró restituir al legítimo propietario y a su familia, una vivienda que estuvo usurpada y forma parte del plan habitacional comunal.

Se trata de la Casa N° 2 de un total de ocho que se finalizaron en dos etapas, las cuales habían sido sorteadas entre postulantes el pasado 26 de Junio cuando se conmemoró un nuevo aniversario de la localidad.

Las llaves de siete de ellas pudieron ser entregadas a sus adjudicatarios inmediatamente después de ese acto, pero el joven matrimonio integrado por Matías Olmos y Ángela Valenzuela, padre de un niño de corta edad, no había podido ocupar la que por derecho les correspondía.

La misma había sido usurpada por una pareja foránea, actitud que fue avalada por referentes de un minúsculo sector político opositor a la actual gestión comunal y por personajes del ámbito delictivo.

Debido a que no prosperó la denuncia que hizo la comisión de fomento ante la justicia para recuperar el inmueble, fueron los propios vecinos los que protagonizaron manifestaciones de repudio frente a ese domicilio exigiendo su devolución y soportando temerarias amenazas de los ilegales.

La presión social hizo que finalmente la pareja (que incluso tenía una propiedad en la provincia de La Rioja) abandonara la casa el 21 de julio, no sin antes sustraer el termo-tanque, la cocina y otros elementos, además causar daños en paredes y mesada.

La comuna, a través de su Dirección de Obras y Servicios, se ocupó en dos semanas de restaurarla, lo que incluyó el pintando paredes internas y externas, además de instalación de nuevos artefactos, lo cual le demandó una inversión de 290 mil pesos.

Posteriormente, al hacer uso de la palabra, Soloaga manifestó que quienes llegaron otras poblaciones para usurparon esa vivienda “fueron promovidos por personajes nefastos que sí viven en Cañadón Seco y se trata de pseudos dirigentes políticos”.

Ese sentido les atribuyó el calificativo de “verdaderos policastros de la vida social de los pueblos”, es decir aquellos que se insertan en la política cometiendo actos deshonestos y delictivos ya que fueron ellos los que en su momento promovían una masiva usurpación de viviendas comunales, algo que quedó reflejado en los mensajes que se emitían por redes sociales.

De allí que solicitó a la comunidad que tenga siempre bien presente en la memoria “a estos personajes que pretendieron conducir los destinos de este pueblo” perjudicando a vecinos que con todo derecho y legitimidad se postularon para tener un techo propio.

Además, ponderó la actitud de vecinos que protagonizaron manifestaciones para lograr ese objetivo y apoyaron el procedimiento legal que encaró la comuna en defensa de un derecho social.

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