Los restos hallados en Bolivia no son de María Cash

El ADN extraído del cráneo hallado en Oruro resultó ser incompatible con el de los padres de la joven desaparecida en 2011.

La Justicia Federal de Salta confirmó que los restos humanos encontrados en la ciudad boliviana de Oruro no corresponden a María Cash, la joven que desapareció en julio de 2011.

Según se informó, el ADN extraído del cráneo encontrado en Oruro resultó ser incompatible con el de los padres de Cash, que habían sido tomados oportunamente en Salta, por lo que la causa por la misteriosa desaparición de la diseñadora volvió a "foja cero".

Según publicó el diario El Tribuno, la noticia no sorprendió al fiscal federal Eduardo Villalba, que instruye el caso, ya que tenía indicios de que el cráneo, que es considerado aún como el de una mujer joven NN, no pertenecía a la chica desaparecida.

LA DESAPARICION

El viernes 8 de julio de 2011, fue la última vez que se vio a María Cash. La diseñadora porteña de 29 años ha sido buscada por efectivos policiales de todo el país, sin resultados. Vistiendo botas de gamuza beiges, jeans y un bolso rosado que llevaba en bandolera, fue captada por las cámaras de seguridad de la empresa concesionaria de la autopista de acceso-egreso, en la plaza de peaje, situada a 13 kilómetros al este de la capital salteña.

María hacía dedo, caminaba de un lado a otro; atravesó la autopista de un lado a otro varias veces, causando zozobra entre los empleados de seguridad de la firma, que le gritaban que se alejara de la arteria y que no podía hacer dedo allí. Ella caminaba con pasos erráticos, como si estuviera mentalmente alterada. Era la hora 14:27 del 8 de julio de 2011, cuando abordó una camioneta Chevrolet. Se trepó en la caja y continuó su misterioso periplo, rumbo al este. Días después, el conductor de ese vehículo, Juan Causarano, un productor de Camposanto, contaba a El Tribuno que la había llevado por pedido de su esposa, quien tuvo pena por ella con solo mirarla. “Estuvo callada todo el viaje (hasta la rotonda de Güemes, 45 kilómetros más adelante) y siempre nos dio la espalda. Estaba rara, como dopada”, relató Causarano.

La diseñadora porteña había salido el 4 de ese mes rumbo a Jujuy para visitar a un amigo, Juan Pablo Dumón, a quien había conocido tres años antes en un grupo de meditación Sahaja Yoga, en Capital Federal. Las primeras noticias tras su desaparición señalaban que se iba a trabajar con Dumón, pero éste lo negó y aseguró que días antes del 8 de julio, ella lo había llamado y le había anunciado una visita que jamás se concretó.

El joven, de 25 años, reveló que María lo volvió a llamar, el 5 de julio, diciéndole que estaba en Santiago del Estero pero que no tenía plata, motivo por el que él le giró un pasaje prepago, que ella tomó y logró arribar a la terminal de Jujuy desde donde telefoneó a su casa, a las 9 del miércoles 6, avisando que ya iba, pero eso no ocurrió jamás.

También se sabe que un día antes se había bajado del viaje directo Retiro-Jujuy de la empresa Mercobús, en Rosario de la Frontera, desde donde había regresado a Santiago del Estero, inexplicablemente. ¿Por qué hizo aquello?, es una pregunta sin respuesta.

Luego de su breve viaje con Causarano, el 8, hizo dedo a un camionero de Güemes, Héctor Romero, quien la llevó 20 kilómetros al sur por la ruta 34. “Se quiso bajar, estaba callada y tomaba mucha agua”, contó. Fue lo último que se supo de ella.

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