"Mi deseo es dejarle algo a mi hija", afirmó Sebastián Arrative

El triatleta de Trelew, campeón de 4 ediciones del Circuito Patagónico en 5 años, forma parte de la lista de 56 deportistas de la provincia que reciben becas.

Todo parte de tratar de evitar una tragedia. A veces las grandes historias deportivas, vienen acompañadas de estos lamentables eventos. Sebastián Arrativetenía 16 años y estaba de vacaciones en el Lago Futalaufquen cuando decidió hacer la carrera para ser guardavidas. “El primer paso fue a los 16, cuando tuve un percance en el Lago Futalaufquen con un amigo que casi se ahogó”, recuerda. “Ahí decidí aprender a nadar para ser guardavidas, ese fue mi incursión en la natación y esa disciplina me llevó a conocer el triatlón”.

Hace más de 10 años que Sebastián lleva adelante su trabajo de guardavidas, en distintos lugares a lo largo del tiempo como la costa de Playa Unión o el Natatorio Municipal de Trelew; junto a su pasión deportiva: El triatlón. “Creo que ya forma parte de mi personalidad, no es fácil; pero siempre busco hacerme el hueco para ir a entrenar. A veces me toca entrenar a las 5:30 de la mañana, otras veces en horario de la noche. Por suerte el 2021 es el primer año en que el Natatorio Municipal me otorgó una beca y no estoy desempeñando las tareas de guardavidas, sino que lo hago en otro espacio y puedo dedicarme más a los entrenamientos”.

“Yo no conocía lo que era el triatlón, nunca fui a una carrera ni nada”, reconoce. “Empecé en la Escuelita de Triatlón de Mauricio Maza. Pensando que nunca me iban a llamar para correr o andar en bici, me anoté porque era el único lugar donde podía nadar. Luego de dos semanas de ausentarme en la Pista y las citas de ciclismo; un día me llamaron del Natatorio explicándome que si o si tenía que estar presente en la Pista Municipal porque sino perdía mi lugar. Me acuerdo que en el primer entrenamiento me hicieron correr unas vueltas en la pista y ya me dijo que tenía condiciones para correr”. La situación se repitió con el ciclismo, Sebastián solo contaba con una bici de Mountain tradicional y con ella comenzó a entrenar. “Empecé con un plan de entrenamiento en mayo y en octubre comenzaron los duatlones. Me animé a competir con 16 años, salí anteúltimo en mi primera competencia”.

Ese mismo año que comenzó a competir, evaluadores del CeNARD que buscaban jóvenes talentos en todo el país, vieron las condiciones que presentaba Arrative con tan solo 16 años y le propusieron irse a Buenos Aires. En el año 2004 y con 17 años, Sebastián se va a vivir al CeNARD para buscar un lugar en el equipo nacional de triatlón y ahí fue donde conoció el entrenamiento de alto rendimiento: “Era una cosa sería, tomarse las cosas de otra manera a como lo estaba haciendo. Luego de unos meses de vivir en el CeNARD, por cuestiones personales y económicas me tuve que volver a Trelew”.

Lo que siguió en la carrera deportiva de Arrative fueron varios años de idas y vueltas, de abandonar algunos años, para volver a retomar su amor por el triatlón. “Las ganas de volver siempre estuvieron y están presentes”, destaca. Por eso en el 2015, con mayor madurez y en plenitud física, decidió volver a la competencia para dedicarse de lleno. La decisión no estuvo equivocada, en los próximos 5 años Sebastián sería campeón en 4 ocasiones del Circuito Patagónico y clasificó a dos Mundiales. “Además de que siempre me gustó el triatlón, la decisión de volver en el 2015 se debe a que quería dejarle algo a mi hija. Tengo una nena de 10 años y quiero que ella también incursione en el deporte, porque gracias a él tuve muchas satisfacciones y he conocido hermosos lugares. Como para ser un referente de ella también”.

Sin duda el punto más alto de su carrera, según el propio Arrative, fue la participación junto a su colega y amigo Facundo Parra en los dos Mundiales de IronMan 70.3, en la edición 2018 que se realizó en Sudáfrica y en 2019 en Niza, Francia. “Para todo Triatleta competir en un Mundial es lo máximo. Tal vez solo por debajo de un Juego Olímpico, pero clasificar a un Mundial es una satisfacción muy grande que da ganas de seguir porque si un atleta amateur de acá de la zona puede llegar, significa que todos los chicos pueden tener su oportunidad y conocer otras partes del mundo”.

“Creo que el triatlón es de las disciplinas más difíciles para preparar porque estás gran parte del año entrenando solo para competir 3 meses. Es diferente a otras disciplinas, el corredor de calle tiene carreras a lo largo del año. Lo nuestro es sacrificado en ese sentido, en el invierno tenés que aguantar los grados bajo cero, la lluvia; pero al que le gusta, lo hace”.

La pandemia particularmente a mí me pegó duro porque los primeros dos meses de cuarentena estricta, la respeté y no salí a entrenar. A consecuencia de eso, si bien tenía un rodillo para hacer bici en casa, pero no tengo cinta para correr o pesas; mi rodilla izquierda perdió tono muscular y cuando volví a los entrenamientos me lesioné. Así que estuve otros tres meses parado para retomar los entrenamientos. El panorama era bastante duro, porque la lesión era fuerte y no sabía si iba a volver. Por suerte y gracias al trabajo en equipo de médicos y kinesiólogos, en el verano estaba listo para volver a competir”.

En el 2020 se dio la particularidad también que, ante la suspensión de actividades durante el mes de marzo, al Circuito Patagónico le faltó una competencia para definir a su campeón. En diciembre, Sebastián pudo estar presente en Rada Tilly para ganar la última prueba y coronarse campeón de la edición 2020 del Circuito; como dijimos, el 4° título en 5 temporadas.

Lamentablemente, en este viaje Sebastián se contagió de Covid y lo mantuvo en aislamiento durante dos semanas. Si bien en el momento no presentó síntomas graves, el triatleta aclara que le tomó varios meses regresar a la plenitud deportivo. “Luego de cumplir con el aislamiento, volví a la competencia, pero no al nivel que tenía. Mis marcas estaban muy por debajo de lo habitual, presentaba dificultades respiratorias, se me subían mucho las pulsaciones y me tomó varios meses de entrenamiento estar de nuevo en plenitud”, explica.

En marzo Arrative recibió la noticia de que formaba parte de la lista de 56 deportistas que integran el programa de Becas Deportivas de Chubut Deportes. “Estoy muy agradecido porque nosotros que somos amateur, no contamos con ayuda ni sponsors grandes. Contar con una ayuda económica, ya sea poco o mucho, siempre es bienvenida”.

Para finalizar, Sebastián quiere agradecer a su familia: “Sin ellos no podría estar hoy practicando este deporte. También al Natatorio Municipal de Trelew, a Chubut Deportes nuevamente, a mi entrenador Ruperto Ruiz, a panadería Güeneken y la Carnicería que me están dando una mano. Agradecer a todos ellos que de alguna u otra manera me dan su apoyo”.

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