Ministerio de Salud fue tomado por trabajadores de enfermería

Un reclamo de pago de horas extras y otras reivindicaciones laborales por parte del personal de enfermería de centros de salud pública de Río Gallegos, derivó en la noche del jueves en la toma pacifica del edificio del Ministerio de Salud y en una andanada de acusaciones cruzadas entre funcionarios de esa cartera y los manifestantes, quienes también tienen el apoyo de algunos médicos.

El conflicto se potenció el jueves por la tarde cuando el ministro Claudio García salía de ese edificio en su Ford Ranger y un reducido grupo de enfermeras interceptó la camioneta instando al funcionario a descenderá para dialogar.

García no lo hizo y la camioneta siguió avanzando, deteniéndose por breves momentos para evitar arrollarlas, hasta que fijamente pudo alejarse de lugar, pero es incidente pudo haber tenido drásticas consecuencias.

Más tarde, el grueso de los y las trabajadoras que protestaban en el acceso al edificio, en gran parte contratados para hace frente a la demanda de la pandemia del COVID 19, decidieron tomar las instalaciones, medida de fuerza que continuaba al menos hasta pasado el mediodía de este viernes.

En este confuso contexto, se fueron sucediendo fuertes y cruzadas críticas y en principio dos referentes de la primera línea de la cartera de salud, Laura Beveraggi y Germán Aballay denunciaron que los manifestantes habrían intentado dañar el sistema de refrigeración donde se almacenan vacunas contra el COVID 19.

A raíz de ese supuesto sabotaje, advirtieron que se había imposible continuar distribuyendo dosis, con lo cual se ponía en peligro la continuidad del esquema de vacunación en toda la provincia.

A este conflicto se sumó el personal del área de Salud Mental del Hospital Regional e incluso varios médicos salieron en defensa del, personal de enfermería.

A modo de ejemplo, en una conferencia de prensa que se ofreciera esta mañana en el auditorio del nosocomio de la capital provincial, el doctor Carlos Díaz, dijo estar indignado con funcionarios que tildaron de la peor manera al personal de enfermería por reclamar el dinero que no se les paga por guardias trabajadas “y por un convenio colectivo que los obliga a trabajar más de lo que ya trabajan para ganar lo mismo.

“Es muy triste percibir que si uno se manifiesta y pide lo que le parece justo, enseguida es tildado como boicoteador o terrorista queriendo destruir las vacunas o las cosas que salieron a decir. Lama mucho la atención como pasamos de héroes a terroristas en tan poco tiempo" ironizó.

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