Car están especialmente dedicados para ser autos autónomos y seguros. Sus dueños, tienen la posibilidad de programarlo a una velocidad específica y que no sea superada. Este coche en cuestión, había sido programado para ir a 38 kilómetros por hora, pero tuvo la mala suerte de pasar por una zona donde la velocidad mínima era de 56 kilómetros por hora.
El policía en cuanto lo vio circular a tal velocidad lo detuvo y aprovechando que dentro del coche autónomo se encontraba un pasajero, pasó a multar al vehículo por circular a una velocidad tan baja que podía obstruir el tráfico.