Bruno Díaz tenía 30 años y era cuidador de adultos. El miércoles 17 de mayo sufrió un accidente doméstico en la vivienda en la que desempeñaba su tarea, ubicada en Francisco Behr y Lisandro de la Torre. Esa noche cayó el ascensor casero en el que se desplazaba con un adulto mayor en silla de ruedas y debió ser rescatado tras quedar atrapado entre los hierros. Su brazo derecho había quedado atrapado y debieron amputárselo en el Hospital Regional, donde permanecía internado en terapia intensiva.
El joven trabajador no evolucionó como se esperaba porque también sufrió serias lesiones en sus órganos internos. Una semana después falleció.