Este domingo llegó a su fin el Campus de minibásquet que se desarrolló desde el último viernes en el Socios Fundadores del Club Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, y que contó con un centenar de niños y niñas.
El campus tuvo como coordinadores a Martín Villagrán, DT del plantel profesional del “Verde” en la Liga Nacional, y al profesor Carlos Ballester, entrenador con muchísima experiencia en cuanto a formación se refiere.
Ambos técnicos trabajaron con el staff de minibásquet de Gimnasia, y uno de los profesores que estuvo afectado a este exitoso campus fue Ignacio Rodríguez, quien mantuvo una charla con El Patagónico minutos antes de la última jornada con los chicos.
“El minibásquet es un espacio para que los chicos aprendan a jugar, para que aprendan a divertirse, a descubrir el deporte, a dar su primeros pasos en lo que es el básquet”, expresó el entrenador de 26 años, quien está a cargo de las categorías de Iniciación y Cebollitas.
“Nos pone muy contentos que elijan al club para formar parte de la propuesta, de jugar, de aprender, de pasar momentos con sus amigos, porque eso también es elemental, la parte social que tiene el club y lo que se ve hoy en día acá en el campus, como los chicos se divierten, la pasan bien con sus amigos, con los ‘profes’ y demás. Es algo muy lindo y hay que mostrárselo a la ciudad, para que se sigan sumando a este deporte que es tan lindo”, destacó.
“Nacho” Rodríguez también brindó detalles acerca de lo primero que se le enseña al chico o chica cuando se inicia en este deporte. “En las categorías más chicas, a los chicos de Iniciación deportiva tratamos de mostrarles todo, de ponerle a la educación física una pelota de básquet para que tenga ese sentido, que vengan los chicos a tirar al aro, que piquen un poco la pelota, que puedan jugar en equipo, que se pasen el balón para que aprendan a compartir este elemento que es principal y tan preciado en el juego”, explicó.
“Después, a medida de que van creciendo, se les van mostrando las distintas técnicas, fundamentos. Son más aplicados de acuerdo a la edad. Más que nada, les enseñamos a que aprendan a jugar, que aprendan del deporte y de a poquito ir agarrando esas técnicas y habilidades”, acentuó.
En otra parte de la charla, Rodríguez se refirió a las características en relación al campo de juego en que se practica el minibásquet.
“Las medidas que utilizamos en la cancha de minibásquet son de media cancha. Utilizamos los aros, uno sobre mitad de cancha y el otro sobre fondo de campo, con la altura del aro de mini a partir de los Cebollitas. Jugamos en cancha de 3x3 –tres chicos contra otros tres– y en Iniciación deportiva usamos aros que son un poco más bajitos, que son las jirafitas chiquititas para que ellos puedan lanzar y llegar al aro”, graficó.
“En las categorías de Iniciación jugamos con la pelota número 3 de básquet y a partir de los Cebollitas ya jugamos con la pelota número 5. En este caso, los chicos hasta Mini, los U12 utilizan la número 5 para lanzar al aro, y usan la misma en Cebollitas, Premini y Mini”, señaló.
REGLAS BASICAS DEL MINI
Rodríguez también se refirió sobre las reglas básicas que tiene la práctica del minibásquet. “Tratamos de que se cumpla la regla elemental, que es picar el balón, no trasladarlo en la mano porque si no estaríamos más hablando a lo que se parece al rugby”, aclaró.
“También les enseñamos el tema de las infracciones, ya sea un foul por algún tipo de agresión, por así decirlo. Tratamos de enseñarles a no golpear, a no empujar, a no tomar, a no jalar a los chicos. Además, cobramos algunas infracciones de los límites de cancha para que ellos entiendan cuáles son los límites del campo, las líneas que son parte del campo y demás, y después cuestiones particulares del deporte”, argumentó.
LO PRIMERO QUE SE ENSEÑA
En otra parte de la conversación con el profesor, también se refirió a lo primero que se le enseña al niño o niña cuando se inician en este deporte. “Dependiendo la edad, a ellos lo que más le gusta es tirar al aro. Lo primero que queremos enseñar es el dribbling, es picar la pelota. Una vez que ellos puedan tener ese control del balón, es mucho más fácil aprender todo el resto, aunque lo que más quieren es esto: agarran una pelota y se van a tirar al aro. No les importa si la están picando o no, porque lo lindo es embocar la pelota. Cada uno de los fundamentos es elemental y esencial para que ellos puedan aprender a jugar el deporte en toda su magnitud”, sostuvo.
Asimismo, Rodríguez comentó sobre la realización de encuentros de minibásquet, a los cuales los considera competitivos. “En realidad es competitivo, porque si nos ponemos a pensar, estamos necesitando de otro, y compitiendo contra otro, veo cómo estoy, si necesito aprender determinadas cosas, qué puedo hacer para resolver la próxima vez una situación en problemas”, remarcó.
De todas maneras, sentenció: “no se llevan los puntajes por una cuestión de que también son chicos, y lo que necesitan es aprender y divertirse. Muchas veces vemos a los resultados como algo negativo y tratamos de evitar a temprana edad esa frustración que puede llevarse el chico. Por eso preferimos no llevar los conteos de los puntos, para que ellos puedan tener mayor tranquilidad y llevar con mayor libertad cada uno de los partidos y de los encuentros”.
Respecto del calzado que los chicos y chicas deben llevar para hacer la práctica de este deporte, Rodríguez manifestó: “lo esencial sería zapatillas deportivas. Después, cada familia o cada chico, de acuerdo a sus posibilidades, verá si puede asistir con zapatillas específicas para jugar al básquet, pero con que sean zapatillas deportivas, estamos bien”.
“Igualmente, muchas veces los chicos salen de la escuela y se olvidaron de traer la ropa y juegan con los zapatos de la escuela y jugamos igual. Lo importante es pasarla bien, divertirse y jugar, ese sería el mensaje, hacer actividad física, tener hábitos saludables, moverse, tomar agua, comer fruta, venir, pasarla bien, conocer amigos, conocer gente, no solo los chicos sino también los padres. Se han formado en cada una de las categorías grupos muy lindos de padres, donde comparten después, por fuera del club, actividades y
eso también nos llega a nosotros como profesores”, destacó.
“Yo llegué al club en el 2017. Estaba estudiando el Profesorado de Educación Física y un profesor en el Instituto me preguntó si quería formar parte de la propuesta, si quería trabajar con él, con Piero Ronconi, que trabajó muchos años acá en Gimnasia”, recordó.
“A partir de ahí comencé a trabajar en Iniciación, acompañándolo como monitor, y a medida que fueron pasando los años, también participé en Cebollitas. Todos tratamos de dar una mano en todas las categorías. Después pasé a ser el responsable de Iniciación y Cebollitas. En su momento también la acompañé a Lau (Villagrán) como monitor y después tuve la posibilidad de estar a cargo del grupo”, rescató.
Cabe destacar que la coordinadora de minibásquetbol del club Gimnasia y Esgrima es Laura Villagrán, hermana de Martín, el DT del plantel profesional de Liga Nacional.
Ignacio Rodríguez nació hace 26 años en Comodoro Rivadavia y está en Gimnasia hace cinco años. “Ya es una gran parte no solo de mi vida, porque yo soy hincha de Gimnasia, vine siempre a la cancha con mi familia a ver los partidos, sino también gran parte de mi profesión, porque lo que aprendí, lo aprendí con esta gente, con estos chicos, que a medida que van creciendo los ves cada vez más grandes y no podés creer que los hayas tenido un ratito y ellos te hayan enseñado tanto”, reconoció.