"Me encantaría que exista una ley en donde no existan más petardos, porque yo y mi perro sufrimos. No nos gustan esos ruidos, nos hacen mal", narra Leandro en un video que dura un minuto. A través del mismo pide que se sancione una ley que prohíba el uso de pirotecnia.
El chico de 12 años reside en Diadema Argentina. Padece una parálisis cerebral y es sensible al estruendo de los fuegos de artificios. Su razonamiento es como el de cualquier niño de su edad y comprende que las explosiones pueden afectar a las personas, pero también a las mascotas, muchas de las cuales terminan pérdidas.
Su video se hizo público a través de la red social Facebook y en poco tiempo fue reproducido cientos de veces, sumando adhesiones para pedir la prohibición del uso de pirotecnia. Es que con un mensaje simple, Leandro reflejó el pedido de muchos niños que conviven con trastornos o discapacidades y que deben encerrarse para evitar sufrir el estampido que producen este tipo de fuegos de artificio, quedándose así sin disfrutar de lo que debería ser una noche en familia.
SUFRIMIENTO
Leandro dialogó con El Patagónico y contó qué es lo hace para evitar escuchar el estampido que se produce cuando explota la pirotecnia. "Resulta que soy sensible y la pirotecnia me molesta por los ruidos. Cierro todas las puertas, las ventanas y pongo música muy fuerte", contó. "Tengo un perro que se llama 'Lobo' que también sufre. Se pone nervioso y esconde la cabeza", graficó.
Su mamá, Valeria Heredia, y su tutor, Martín Galíndez, acompañan su pedido para la prohibición del uso de pirotecnia. En diálogo con este diario Galíndez argumentó: "los riesgos exceden lo mal que esto le puede hacer a niños con discapacidad, hay ancianos que sufren por esta causa y deciden incluso dejar sus casas para viajar a un lugar alejado de la pirotecnia, además de los peligros que hay para quienes manipulan este tipo de explosivos de libre venta".
El abogado sostuvo que la ordenanza vigente en Comodoro Rivadavia no es suficiente, ya que solo alcanza a los explosivos de mayor magnitud. Por esa razón, la familia pide que se sancione una ley que prohíba el uso de pirotecnia, pero también que la sociedad reflexione sobre la decisión de continuar celebrando las fiestas de este modo, sin pensar en el daño que sufren otras personas.
Hay que recordar que el Instituto San Martín de Porres calificó como "una tortura" el uso de pirotecnia para las personas que conviven con un Trastorno de Espectro Autista (TEA) y señalaron que tiene un impacto de catástrofe. Es que quienes sufren con mayor intensidad el efecto de la pirotecnia son las personas con algún tipo de trastorno, los ancianos, los bebés, algunos niños y los animales.
El factor común a todos ellos es el estrés y la ansiedad que genera tener que procesar psicológicamente el impacto que produce la explosión masiva y el destello de los fuegos de artificio.