Prades indignado por protesta de municipales al inaugurarse la remodelación de un gimnasio

La inauguración de obras de remodelación del gimnasio del barrio Gobernador Gregores, que se realizó en la tarde noche del viernes, se vio empañada por las protestas de un reducido grupo de empleados municipales que aún no habían cobrado sus salarios de agosto. El intendente Facundo Prades se indignó y en su discurso dijo que los agravios, amenazas y extorsiones no constituyen el camino para recuperar "una ciudad que estaba prácticamente fundida"

Caleta Olivia (agencia)

Las obras de remodelación del gimnasio del barrio Gobernador Gregores demandaron al municipio de Caleta Olivia una importante inversión y fueron dedicadas al desparecido vecino Enrique “Chichino” Ibáñez. Así, se vivieron emotivos momentos cuando sus familiares fueron invitados sucesivamente a realizar el corte simbólico de cintas, descubrir una placa recordatoria y caminar por el flamante piso de parquet con un fondo de luces verdes y el aplauso de delegaciones deportivas y de gran cantidad de público en las gradas.

A la antigua estructura, que décadas atrás fue el obrador de la empresa que construyó el barrio de edificios monoblocks también se le cambió el techo y cuenta con luminaria led, nuevos sanitarios, calefacción alimentada con cuatro motores, salón de usos múltiples, sala de taekwondo, ventanas nuevas y remozadas tribunas.

En la misma ocasión se hizo entrega de presentes recordatorios a deportistas, dirigentes, directores técnicos y trabajadores que a lo largo de los años fueron parte de la historia del gimnasio.

De manera especial, el jefe comunal otorgó una placa-escudo a integrantes de la familia de “Chichino”, quienes a su vez donaron banderas de ceremonias nacional y provincial a la comunidad del gimnasio que ahora lleva el nombre de ese recodado vecino.

Más tarde hubo un partido amistoso de fútbol cinco entre los equipos de los clubes “Chulengo” y “El Ciclón”, integrados tanto por veteranos como jóvenes jugadores.

El propio intendente formó parte del plantel de El Ciclón y demostró sus cualidades deportivas, pero solo lo hizo algunos minutos, teniendo en cuenta que hace pocos meses fue sometido a una delicada operación quirúrgica.

PROTESTA E INCIDENTE

La fiesta social y deportiva se vio empañada por la presencia de unos treinta empleados municipales de planta permanente que llegaron al gimnasio con pancartas para reclamar por el pago de sus salarios, a pesar de que el Departamento Ejecutivo había comunicado oficialmente que los iba a cancelarlos al día siguiente (por ayer), algo que efectivamente se concretó.

A ellos se sumaron tres mujeres que portaban un cartel reclamando lotes para construcción de viviendas y también portaban un cartel.

A poco de iniciado el acto, algunos de los manifestantes ingresaron por el pasillo de las gradas y una integrante del grupo municipal, de nombre Alejandra, recibió un cachetazo por parte de un hombre que se hallaba entre el público y que le impidió desplegar una pancarta, generándose momentos de tensión a tal punto que algunas familias que habían concurrido como espectadoras se retiraron.

También hubo dos o tres misteriosos cortes de energía y el personal de seguridad de la comuna quedó en alerta máxima. Paralelamente se fue reforzando la presencia de policías en el acceso, pero no se generaron disturbios y sucesivamente los manifestantes se fueron retirando.

“SE HAN CANSADO DE AGREDIRME”

Prades no dejó pasar por alto esos sucesos y por ello tuvo que darle otro tenor al discurso que pronunció en el acto, evidenciando una fuerte indignación.

“Los que queremos mucho a este pueblo y pasamos parte de nuestra infancia por acá vimos a nuestros padres que nos esperaban sentados en la tribuna pasando frío y cuando llovía pasaban el trapo, todo esto para que tengamos la cabeza en otra cosa y la pasáramos bien”, afirmó en principio.

Destacó además que al hacerse cargo de la comuna tuvo que afrontar situaciones difíciles “ya que hemos tomado el mando de una ciudad que estaba prácticamente fundida”.

Luego, al referirse directamente a la actitud de los manifestantes subrayó: “no es con agravios, amenazas o la extorsión el camino para sacar adelante a nuestra ciudad” y por el contrario “nosotros elegimos el trabajo y yo personalmente elijo poner la otra mejilla”.

Seguidamente, casi a los gritos y con vehementes movimientos de sus manos, manifestó: “hay lugares para decir las cosas y que no digan que no saben dónde vivo porque se han cansado de agredirme e insultarme”, tras lo cual afirmó que pasara lo que pasara “no me voy ir aunque deje mi salud en éste que es mi pueblo”.

Ciertamente, ese ese era un mensaje dirigido “a muchos paracaidistas que están acá” sin dar nombres, pero les enrostró tener “intereses políticos” para quitar a la comunidad los logros de su gestión.

Por esa razón, instó a los vecinos a no permitirles que lo hagan, remarcando que sus detractores “son quienes saquearon, aquellos que quieren ir por mí y ponerme de rodillas haciéndome sufrir, pero yo voy a estar al frente de la lucha por mi pueblo”.

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