Prisión preventiva por abuso grave en perjuicio de su hija menor

La fiscal general jefa Silvia Pereira imputó en Trelew a un hombre por graves hechos de abuso sexual cometidos en perjuicio de una hija menor de edad.

La audiencia fue presidida por el juez Sergio Piñeda y la defensa estuvo a cargo de Javier Allende.

La fiscalía imputa el hecho ocurrido en fecha que no puede ser precisada con exactitud, pero que data aproximadamente del mes de julio de 2018 -cuando la víctima tenía 12 años de edad- y hasta aproximadamente el mes de febrero de año 2021, donde la niña declara en cámara Gesell como testigo de otro caso.

El aberrante suceso tuvo lugar –según Fiscalía- en un domicilio de Trelew habitado por la víctima, sus hermanos y sus padres, cuando el hombre, sabiendo lo que hacía, conociendo la edad de la niña y el vínculo que los unía por ser su padre, valiéndose de la relación de poder asimétrica entre ambos, abusó de su hija en al menos cinco oportunidades, “ofreciéndole comprarle cosas a cambio de su silencio”. Refiere la victima que cuando sucedieron los hechos el imputado se encontraba borracho. “Había tomado un montón”, fueron sus textuales palabras.

Los hechos relatados califican como abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo y por la convivencia– cinco hechos – en concurso real, todo enmarcado en contexto de la violencia de género Ley 26485.

Para la fiscalía existen elementos de convicción suficientes para sostener razonablemente –con la probabilidad que en esta etapa se requiere– que el imputado, padre de la joven víctima, es el probable autor de los delitos que le enrostra el Ministerio Público Fiscal, en atención a los elementos de cargo colectados, contando la niña con 12 años al momento del primer hecho y el ultimo hace casi dos meses, cuando el sujeto amenazó a su madre con un cuchillo, lo que diera origen al caso en el cual la víctima declaró como testigo.

Argumentaron las representantes fiscales sobre el peligro procesal de fuga, el cual se origina en una presunción razonable, por apreciación del caso en concreto, en virtud de que la pena expectable para el delito que se le enrostra es de 8 a 20 años de prisión, lo que hace presumir que en caso de recaer condena la misma será de efectivo cumplimiento.

Se agrega a ello la gravedad del hecho que se le imputa; esto es abuso sexual gravemente ultrajante al menos en cinco oportunidades.

Cuenta también con una sentencia condenatoria firme, de fecha 8 de marzo del año 2019, donde fuera condenado a tres años de ejecución condicional por el hecho ocurrido en fecha 24 de abril del año 2016, por el delito de robo agravado por el uso de arma blanca en carácter de coautor y en grado de tentativa.

El juez Piñeda valoró los elementos colectados que implican la probable autoría por parte del imputado de los hechos endilgados, dispuso la apertura de investigación por el plazo legal y determinó la prisión preventiva hasta la audiencia preliminar, previa a la posible elevación a juicio de la causa.

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