Quedó inaugurada la Proveeduría Cultural

El antiguo edificio donde funcionó por varias décadas la ex Proveeduría del Personal de YPF y forma parte del patrimonio histórico de Cañadón Seco, fue remodelado por la Comisión de Fomento, respetándose su fisonomía original, para ser convertirlo en una Proveeduría Cultural.

La inauguración de la obra tuvo lugar en la tarde del jueves en una ceremonia que fue presidida por el jefe de la comuna, Jorge Marcelo Soloaga, acompañado por numerosos vecinos y referentes de varias instituciones e invitados especiales.

La génesis de este emprendimiento data de 2016, cuando se tomó la decisión de recuperar uno de los espacios públicos históricos de la localidada fin de ponerlo al servicio del arte y la cultura popular, para lo cual se requirió una inversión de algo más de 57 millones de pesos.

La ocasión también fue propicia para otorgar presentes recordatorios a los vecinos Sergio Sampaoli, Pablo Miquetín, Silvia de Ambrogio, Luis Castillo (hijo del primer administrador de la Proveeduría) y Antonio González, quienes aportaron valiosos relatos y anécdotas en torno a la historia de la proveeduría ypefiana.

DE TODOS Y PARA TODOS

Luego, al hacer uso de la palabra, el Presidente de la Comisión de Fomento formuló un afectuoso agradecimiento a todo el equipo que trabajó con gran dedicación para concretar una obra que todos los vecinos se merecían.

Resaltó que, bajo la premisa de que hay dar respuesta a lo que la sociedad demanda, quienes ejercen una función de gobierno tienen que comprometerse no solo a empeñar su palabra sino también a concretarla con hechos y este era uno claro ejemplo de ello.

Puso también de relieve que “éste es un lugar de todos y para todos” porque no en vano fue diseñado como una construcción colectiva “que nos permite abrazarnos a través de la cultura, para conjugar el esfuerzo que posibilite el crecimiento y desarrollo de nuestro pueblo”.

Sostuvo además que la cultura también debe interpretarse como “el empoderamiento de hombres y mujeres de nuestro pueblo” es decir la posibilidad de tener acceso libre a un preciado derecho comunitario.

Luego destacó que en sí misma, esta obra implica revalorizar a la comunidad en su conjunto y aquilatar “una identidad heredada” pero proyectada hacia el futuro” porque “si nos hubiéramos quedado solo con lo heredado, este lugar seguiría estando como lo encontramos al inicio de nuestra gestión, un galpón lleno de escombros, pero decidimos recuperarlo y ponerlo en el valor que se merecía”.

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