Quién era la chica de 21 años que murió de sobredosis en un boliche de Palermo

Este viernes, la disco fue allanada por la Policía de la Ciudad, tras una investigación de cinco meses, cuando la joven ingresó descompensada al Hospital Fernández. Hay detenidos por el caso y sus padres buscan abogado.

Luna Álvarez Debali, la chica de 21 años que murió el 10 de febrero luego de consumir éxtasis adulterado en un boliche de Palermo, era oriunda de Daireaux, una ciudad del interior bonaerense ubicada a 4 horas y media desde el Obelisco. Fue en ese pueblo de 18 mil habitantes donde la noticia de su fallecimiento causó conmoción.

Este viernes, tras cinco meses de investigación, agentes de la División Antidrogas Zona 1 de la Policía de la Ciudad allanaron el local nocturno ubicado en Bonpland y Niceto Vega, en Palermo Hollywood, durante el procedimiento detuvieron a cuatro personas y secuestraron droga, efectivo y documentación de interés.

Tras “tareas de campo y de prevención en los alrededores del boliche”, los detectives comprobaron que dentro del boliche existía la venta de estupefacientes. Fuentes del caso indicaron que comprobaron que “el personal de seguridad dejaba pasar a los dealers”. El lugar fue clausurado.

A raíz de la novedad, Claudio Álvarez, padre de la joven, se comunicó con Infobae. “Nosotros (su familia), estamos viviendo en Granada, España, y yo estoy en búsqueda de un abogado que quiera tomar la causa para aclarar qué fue lo que pasó, demandar al local bailable por abandono de persona y exponer a la persona que vende esa porquería”, indicó vía mail.

Álvarez aseguró que su hija estaba dentro de la disco cuando se descompensó. “La sacaron a la vereda en vez de asistirla y llamar urgente a una ambulancia”. Además, señaló que el MDMA (éxtasis) que consumió “lo compró junto a un amigo a un muchacho de Daireaux”.

“Luna tenía toda la vida por delante”, se lamentó.

Días después de la muerte de Luna, su mamá, Vivian Debali, dio una entrevista en una radio local para “concientizar” sobre el consumo de drogas de diseño, una sugerencia que recibió de una médica del Hospital Fernández que asistió a su hija.

“Me dijo que todos los fines de semana son tres o cuatro los chicos que entran a la guardia y no salen”, señaló en esa oportunidad y pidió “que se establezcan políticas de Estado, que se hable, que se charle, que no sea tabú”. “Poner en alerta a los chicos que no es mala suerte, con una dosis muy chica podes ‘no contarla’”, señaló la mujer a Radio Más.

“Luna tomó una pastilla y media de éxtasis”, contó visiblemente afectada. “Ella era una niña sumamente feliz, que tenía proyectos, que se iba a España, que iba venía, disfrutaba. Era la reina del baile, tenía un refrán: ´Voy a bailar hasta que me echen´”, contó sobre la personalidad de su hija.

Luego, relató cómo se desencadenó la noche trágica. “Se fue con un amigo, a despedir a otro que se iba a España. Fue una perinola y le tocó a ella. Luna se fue bailando, como era ella”, cerró.

Fuente:

Notas Relacionadas

Las Más Leídas del Patagónico