El viernes pasado la exparticipante de la casa más famosa del país, Romina Uhrig, concedió una entrevista en la que habló de todos los temas, incluso de uno que tenía guardado y que no lo había hecho público hasta el momento.
“Al principio no podía hablar del abuso sexual que había sufrido, tenía un dolor muy grande, si lo hablaba lloraba. Fue a los 8 años, era la pareja de mi mamá”, arrancó diciendo la exdiputada cuando le preguntaron si había padecido algún tipo de violencia cuando era chica. “No se lo conté a mi mamá, se lo conté a mi abuela Pepa, porque yo iba mucho a dormir a su casa. Cuando se lo dije mi abuela se puso como loca, y pasó justo mi tío, y ella se lo contó a él. Entonces fuimos los tres a la casa de mi mamá, y estaba su pareja, el que me había abusado. Cuando mi mamá abrió la puerta, mi tío empezó a gritar: “Llamalo al hijo de puta este”, mi mamá decía ‘¿qué pasó?, ¿qué pasó?’ , y ahí recuerdo que mi mamá al principio no me creía, de hecho hasta me dio una paliza”, recordó muy conmovida.
Luego, Romina relató que el marido de su mamá no la dejaba salir ni vestirse como ella quisiera, él decía “que yo lo provocaba”. “Viví mucho la violencia en mi entorno familiar, con mi mamá, con su pareja, y eso lo veía normal. Sufrí violencia verbal y física también, y eso repercutió después en mis parejas. Me costaba abrirme, no quería que me tocaran, o que me vieran desnuda”, contó. Y enseguida continuó con su fuerte revelación: “No viví un abuso carnal, pero sí me tocó y se masturbaba adelante mío. Yo se lo decía a mi mamá y ella no me creía pero porque ella no estaba bien, yo a mi mamá la llegué a sacar de una soga, cuando estaba a punto de colgarse y matarse”.
Casi entre lágrimas, Romina agradeció los dos papás que tienen sus hijas. “Doy gracias a Dios por los padres que tienen ellas tres, porque están presentes, son buenas personas, sanas de mente, de corazón. Y no es fácil, a veces una hace millones de cosas por decir ‘no quiero que mis hijas pasen esto y esto y no vivan ciertas cosas’ y no, no fue fácil”, reconoció.
Si sos víctima de violencia familiar o sexual, o sabés de alguien que lo sea, llamá a la línea 137. Es gratuita, nacional y brinda contención, asistencia y acompañamiento las 24 horas, los 365 días del año.