Sindicatos y organizaciones sociales marcharon al Congreso

Minutos después de las 15 comenzó el acto central. El primero en tomar la palabra fue el secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, afirmó que el Gobierno quiere "un país sin sindicatos", al hablar en el escenario montado frente al Congreso para rechazar la reforma laboral que impulsa el oficialismo.

"No va a haber sindicatos que desaparezcan, lo que va a haber es organización sindical. Vamos a construir unidad junto a los movimientos sociales y defensa al estado de derecho. Vamos por más unidad", enfatizó Yasky, en la movilización de gremios y organizaciones sociales y de izquierda.

Se siguió Pablo Micheli quien aportó: "no hay destino para el pueblo argentino si no hay unidad". Por su parte Pablo Moyano de Camioneros lanzó: "hicieron la reforma laboral para sacarnos los derechos adquiridos".

Los gremios y agrupaciones políticas y sociales se congregaron desde mediodía frente al Congreso para expresar su rechazo a los proyectos de reforma laboral, previsional y tributaria que envió el Gobierno. Hubo presencia de afiliados de sindicatos del moyanismo como Camioneros, Judiciales, Canillitas y Peajes; de la Corriente Federal de los Trabajadores, entre ellos Bancarios y Curtidores; de la CTA de los Trabajadores, como los docentes de Ctera y Suteba; de la CTA Autónoma, como los estatales de ATE, e integrantes de organizaciones sociales como la CTEP y la CNCT. También hubo una marcha desde el cruce de las avenidas de Mayo y 9 de Julio hacia la Plaza del Congreso.

"Marchamos todos al Congreso para decirle no a la reforma laboral contra los trabajadores y al saqueo del sistema jubilatorio. Somos conscientes del ataque que se viene y que para enfrentarlo, es necesario lograr la unidad de la clase trabajadora", sostuvo en su cuenta de Twitter el sindicato de Camioneros, cuya columna partirá desde la esquina de las avenidas Belgrano y Entre Ríos.

De esta forma, Pablo Moyano se diferenció del resto de la conducción de la CGT que negoció con la Casa Rosada la reforma laboral y pese a que la central logró dar de baja varios puntos del proyecto original que rechazaban de plano, el referente de Camioneros mantuvo su oposición a la iniciativa.

En cambio, la reforma previsional que implica un cambio en la fórmula por la cual se calculan los aumentos automáticos, y que se tratará ese mismo miércoles, generó un rechazo de toda la CGT, incluido el triunvirato que negoció con la Rosada la reforma laboral.

Ante eso, el secretario general de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, envió un mensaje a los secretarios generales de la CGT al solicitarles que si no están de acuerdo con la reforma previsional participen de la marcha al Congreso.

Por su parte, el jefe de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, señaló que con la reforma previsional "a los jubilados le están metiendo la mano en el bolsillo de una manera escandalosa", mientras que le pidió a la Justicia que garantice que las fuerzas de seguridad que participarán del operativo por la marcha de este miércoles en las cercanías del Congreso "no porten armas de fuego".

"Cuando se apruebe la ley el gobierno va a intentar quedarse con esos 100 mil millones de pesos, cosa que es totalmente ilegal. Es algo increíble, arbitrario e injusto, habiendo sectores como las mineras y los grandes productores de soja que fueron exentos o no aportan y que ahora le quieran sacar 100 mil millones de pesos a los jubilados, es injusto e indignante", sostuvo en declaraciones radiales.

A la movilización adhirieron partidos y organizaciones de izquierda, que llevarán una columna independiente, y el bloque de diputados del FPV-PJ, que preside Héctor Recalde, que advirtió: "estamos en contra de las tres reformas -laboral, previsional y fiscal- que impulsa el gobierno nacional, porque perjudican los derechos de los trabajadores, los haberes jubilatorios y la recaudación del Estado".

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