Sólo el 40% de los bebes de 6 meses reciben leche materna como alimentación exclusiva

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia natural y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo.

Del 1 al 7 de agosto se celebra en más de 170 países la Semana Mundial de la Lactancia Materna, destinada a fomentar la lactancia natural y a mejorar la salud de los bebés de todo el mundo. En relación con esta fecha, Fundación Barceló brinda información sobre su importancia para la nutrición de los bebés y niños.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia natural exclusiva durante los seis primeros meses de vida, por sus numerosos beneficios tanto para la salud del bebé, ya que ayuda a prevenir infecciones y alergias, como la de la madre. A partir de los seis meses de vida, las necesidades de energía y nutrientes del lactante empiezan a ser superiores a lo que puede aportar la leche materna, por lo que se hace necesaria la introducción de una alimentación complementaria.

A nivel mundial, sólo un 40% de los lactantes menores de seis meses reciben leche materna como alimentación exclusiva. La alimentación del lactante y del niño pequeño es fundamental para mejorar la supervivencia infantil y fomentar un crecimiento y desarrollo saludables. Los primeros dos años de la vida del niño son especialmente importantes, puesto que la nutrición óptima durante este periodo reduce la morbilidad y la mortalidad, así como el riesgo de enfermedades crónicas, y mejora el desarrollo general.

La lactancia materna es una de las formas más eficaces de asegurar la salud y la supervivencia de los niños. Si prácticamente todos los niños fueran amamantados, cada año se salvarían unas 820.000 vidas infantiles.

También es importante destacar que mientras la lactancia se efectúe de manera correcta, no hay riesgo de que el niño se deshidrate. La leche materna tiene más de 80% de agua, especialmente la primera leche que el bebé consume en cada mamada. Por tanto, si la madre siente que su bebé está sediento, ella debe amamantarlo para así calmar la sed. Los bebés no necesitan agua adicional, ni siquiera en climas calientes.

Los especialistas de Fundación Barceló aseguran que la lactancia materna es la forma ideal de aportar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud.

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