Un cura alcoholizaba a sus víctimas antes de violarlas

El padre Eduardo López Márquez fue imputado por tres hechos en perjuicio de un menor de 12 años. En marzo pasado fue denunciado por otra persona que lo acusó de haberlo abusado cuando tenía 8 años.

La justicia de Catamarca decidió elevar a juicio una causa por tres hechos de abuso sexual contra un menor al sacerdote Eduardo López Márquez, que habrían ocurrido cuando estaba a cargo de una parroquia en la localidad de Recreo. De esta manera, el cura se convirtió en el tercer religioso enviado a juicio oral por delitos de este tipo en esa provincia.

La decisión fue tomada por la fiscal de la Sexta Circunscripción Judicial, Virginia Duarte Acosta, al dar por terminada la etapa investigativa. López Márquez fue imputado por hechos que habrían ocurrido entre 2001 y 2002, por la denuncia de un joven que en ese momento tenía 12 años. En marzo pasado también había sido denunciado por abuso sexual por otra persona que sostuvo que fue violada por el eclesiástico cuando tenía ocho años.

Según relató el abogado querellante, el doctor Sebastián Ibáñez, "el modus operandi era el mismo y lo hacía junto a otro sacerdote que falleció en febrero de 2021”.

Sobre esto explicó que solían elegir menores de entre 7 y 12 años a los cuales supuestamente les daban de beber bebidas alcohólicas antes de abusarlos y someterlos. Por este motivo, se solicitó que junto a la imputación por los delitos sexuales y su condición de cuidador, se le añadió la de "corrupción de menores", acompañado del pedido de una pena de hasta 40 años de prisión.

En declaraciones a la prensa, el abogado Ibáñez destacó que López Márquez se transformó en el sacerdote que fue enviado a juicio por los delitos pederásticos más graves de la historia judicial de Catamarca, ya que "al sumarse las penas de todos esos delitos agravados es de 8 años a 40 años”.

"Es el único sacerdote -en esa provincia- que tiene otra denuncia judicial hecha por otra víctima”, añadió el letrado sobre la presentación judicial ocurrida en marzo, donde un joven lo acusó de haberlo violado cuando se encontraba en la casa parroquial de la localidad de Chumbicha, departamento Capayán. También dijo que habría una tercera víctima que aún no lo denunció.

“Luego de las misas, trasladaba al niño a la casa parroquial y, después de embriagarlo con el vino de la sacristía, procedía primero con tocamientos para luego accederlo carnalmente”, indicó Ibáñez hace unos días en declaraciones al medio local Airevisión.

También señaló que López Márquez habría cometido los abusos con ayuda de otro sacerdote, el padre Pablo Batallán, que murió en febrero de 2021 y era familiar del padrastro de una de las víctimas. "La prueba contra este sacerdote no es sólo la prueba psicológica sino también los testigos, que son estos chicos”, resaltó el abogado querellante.

Fuente: Perfil.com

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