La nueva legislación establece que los menores de esa edad no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales. Además, las empresas tecnológicas tendrán un plazo de cuatro meses para cerrar las cuentas existentes e implementar sistemas de verificación de edad avalados por el organismo francés de protección de datos.
La normativa también amplía las restricciones al uso de teléfonos celulares en las escuelas secundarias, aunque deja fuera de la regulación a las enciclopedias en línea y a los sitios con fines educativos o científicos.
Una preocupación creciente por la salud mental
La decisión del gobierno francés se apoya en numerosos estudios que vinculan el uso intensivo de redes sociales con problemas de autoestima, alteraciones del sueño, ansiedad, depresión, ciberacoso y conductas adictivas entre niños y adolescentes.
Según investigaciones citadas en el informe, la exposición temprana a estas plataformas también incrementa el contacto con contenidos relacionados con autolesiones, consumo de drogas y suicidio, además de favorecer la comparación social constante.
Uno de los trabajos más recientes, publicado en 2025 por el Journal of the American Medical Association (JAMA), analizó a más de 6.500 niños en Estados Unidos y concluyó que quienes utilizaban redes sociales antes de los 13 años obtenían peores resultados en pruebas de memoria, lectura y lenguaje que aquellos con una exposición mínima.
Qué opinan los especialistas
La psicóloga especializada en adolescencia Florencia Alfie consideró que la decisión abre un debate necesario sobre el lugar que ocupan las redes sociales en la infancia.
La profesional explicó que estas plataformas están diseñadas para captar la atención de los usuarios durante el mayor tiempo posible, generando efectos sobre el sueño, la concentración, la autoestima y la salud mental. Sin embargo, aclaró que la prohibición por sí sola no alcanza y que debe complementarse con educación digital y un mayor acompañamiento de las familias.
En la misma línea, la psiquiatra Geraldine Peronace, especialista en adicciones, sostuvo que el uso excesivo de pantallas está asociado al aumento de trastornos mentales en menores y advirtió sobre riesgos como el acoso sexual en internet, el bullying digital y la necesidad constante de validación mediante los "me gusta".
Por su parte, la médica especialista en neurodesarrollo Florencia Sanabria alertó sobre la presión que las redes ejercen también sobre las familias, al instalar modelos de crianza y de rendimiento difíciles de alcanzar, lo que termina generando expectativas poco realistas sobre el desarrollo infantil.
También preocupa el crecimiento de las apuestas online
Otro de los fenómenos que inquieta a los profesionales es el aumento de la ludopatía entre adolescentes.
El psiquiatra Federico Pavlovsky señaló que distintas encuestas muestran que entre un 20% y un 30% de los estudiantes participan en apuestas deportivas por internet, una práctica que puede derivar en adicciones, problemas económicos, conflictos familiares y trastornos de ansiedad o depresión.
El especialista recomendó a las familias hablar del tema sin dramatizar, supervisar el uso del celular y consultar con profesionales si aparecen señales de alarma como aislamiento, cambios bruscos de humor o mentiras relacionadas con el dinero.
¿A qué edad recomiendan usar redes sociales?
Más allá de la nueva ley francesa, los especialistas coinciden en que lo ideal es retrasar lo máximo posible el ingreso a las redes sociales.
La psicóloga Florencia Alfie sostuvo que el acceso debería producirse recién entre los 15 y 16 años, siempre acompañado por adultos y con reglas claras sobre privacidad, contenidos y tiempos de uso.
La psiquiatra Geraldine Peronace recordó además las recomendaciones de la Sociedad Española de Pediatría, que aconseja cero pantallas entre los 0 y los 6 años y un uso muy limitado a partir de esa edad. Según explicó, la sobreestimulación que producen estos dispositivos activa intensamente los circuitos de recompensa del cerebro infantil, favoreciendo conductas adictivas.
Las recomendaciones para las familias
Los expertos remarcan que la tecnología forma parte de la vida cotidiana y que el objetivo no debe ser eliminarla, sino enseñar un uso saludable.
Entre las principales recomendaciones figuran:
Retrasar la entrega del primer teléfono celular.
Posponer el ingreso a las redes sociales.
Establecer horarios y espacios libres de pantallas, especialmente durante las comidas y por la noche.
Conversar con los hijos sobre lo que hacen en internet.
Hablar tanto de los riesgos como de las oportunidades del mundo digital.
Dar el ejemplo con hábitos responsables de uso de la tecnología.