Una millonaria deuda a la generadora configuraría el trasfondo de los problemas energéticos en Río Mayo y Río Senguer

Durante la última semana, la empresa Genneia, que abastece de energía a diez poblados de Chubut, solicitó a través de la Subsecretaría de Servicios Públicos, disminuir el consumo de energía en dos de esas localidades por presuntos problemas operativos. Así Río Mayo y Río Senguer quedaron en total oscuridad en sus calles durante la noche, luego de que se decidiera en conjunto cortar el alumbrado público. Sin embargo, el trasfondo de esta situación sería una millonaria deuda por más de $380 millones de pesos que reclama la empresa hace cuatro años al Ejecutivo provincial.

En el sur de la Patagonia donde el frío penetra los huesos en invierno y la noche comienza cuando llega la hora de la merienda, dos pueblos de Chubut hace cinco días están prácticamente a oscuras por inconvenientes con el sistema eléctrico, que tendrían de trasfondo una millonaria deuda del Gobierno provincial.

En Río Mayo y Río Senguer la situación preocupa, principalmente porque a la hora de salida de los establecimientos escolares las calles están bajo un manto de oscuridad, con todo el peligro que eso conlleva.

Lo cierto es que esta situación no es nueva y tiene antecedentes hace cuatro años, cuando la empresa Genneia, que abastece de energía a Gobernador Costa, José de San Martín, Río Pico, Tecka, Aldea Viglione, Río Mayo, Ricardo Rojas, Aldea Beleiro y Lago Blanco, inició un reclamo legal ante el Gobierno de Chubut por facturas adeudadas y el pago de montos esenciales para sostener el funcionamiento de las dos centrales de generación termoeléctrica que tiene en esta provincia.

Por ese reclamo, el último mes incluso advirtió con entregar las centrales por la falta de pago y de respuestas, y dejar sin luz a todos los poblados.

Lo concreto es que todo empeoró el miércoles cuando la Subsecretaría de Servicios Públicos le pidió a la Cooperativa de Río Mayo bajar la carga de energía por solicitud de Genneia.

Según explicó Enrique Reggini, presidente de la entidad, a El Patagónico, ese día se acercó hasta su comercio -es propietario de una pequeña cadena de farmacias- Hugo Castillo, representante de Servicios Públicos de la provincia, y le informó que la empresa pidió que se baje la carga por problemas operativos.

Ante esa situación se decidió interrumpir el suministro de alumbrado público de Río Mayo y Río Senguer, las dos localidades más grandes que abastece esa central.

“Se hizo eso en forma consensuada entre Senguer, Río Mayo y Servicios Públicos. Las otras tres localidades son muy pequeñas y el consumo que puede tener Lago Blanco, Aldea Beleiro y Ricardo Rojas es muy pequeño en relación a Senguer y Río Mayo. Entonces utilizando el sentido común dijimos para qué vamos a generar más rollo si ajustando Río Mayo y Senguer podemos acceder al alivio que está pidiendo la empresa”, explicó Reggini.

Según se supo ayer el presidente de la Federación de Cooperativas de Chubut, Gabriel Tcharian se puso en contacto para saber cuál es el panorama que hay en torno a esta situación y prometió gestiones. También se estarían realizando gestiones a nivel municipal ambas localidades.

Mientras tanto, en ambos poblados se preguntan cuánto tiempo se extenderá la restricción del servicio de alumbrado público.

La exconcejal de Río Mayo, Yanina Vallejos, explicó que una de las principales preocupaciones es la inseguridad, principalmente en el horario que los chicos salen de la escuela y ya es de noche.

“La salida de los chicos preocupa mucho. Acá en invierno a las 18:15 ya está oscuro no se ve nada y es una boca de lobos. Los chicos alumbran con sus celulares, pero no deja de ser peligroso”, señaló.

La exedil aseguró que por el momento solo saben lo que escuchan en la radio, es decir el comunicado oficial que emitió la Cooperativa de Río Mayo por decisión de su Consejo Directivo.

En el mismo, firmado por Reggini se pidió “hasta nuevo aviso” hacer “un uso muy racional”, de la energía, e incluso se recomendó “no tener luces ni televisores encendidos si no se los está usando, sobre todo entre las 18 y las 24”.

Es que desde la empresa aducen que hay dos motores trabajando por debajo de su capacidad operativa normal y otro muy por debajo, y en caso de que alguno salga de sistema puede peligrar el abastecimiento residencial, lo que complicaría aún más el panorama en los poblados, algo difícil de comprender en pleno siglo XXI.

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