Las autoridades venezolanas informaron además que hay 157 personas desaparecidas y unas 200 continúan atrapadas bajo los escombros, mientras los equipos de rescate mantienen una intensa búsqueda contrarreloj entre edificios colapsados.
Desde el miércoles también se registraron más de 200 réplicas, lo que dificulta las tareas de asistencia y aumenta el riesgo para rescatistas y sobrevivientes.
El Gobierno venezolano declaró al estado de La Guaira como zona de desastre natural debido a la magnitud de los daños.
Además del colapso de viviendas y edificios, en las últimas horas se registraron saqueos en comercios afectados por el terremoto, mientras las fuerzas de seguridad intentaban resguardar los sectores más comprometidos.
De acuerdo con el balance oficial, unas 2.927 familias resultaron damnificadas y al menos 250 edificios sufrieron daños de distinta consideración o quedaron destruidos.
Las autoridades habilitaron nuevos canales para denunciar personas desaparecidas y centralizar la información de familiares que aún no lograron establecer contacto con sus seres queridos.
"Estamos en una carrera contra el tiempo para rescatarlos con vida", señalaron desde el Gobierno al referirse a los operativos que continúan desarrollándose en las zonas más afectadas.
La emergencia movilizó el apoyo de distintos países y organismos internacionales.
Estados Unidos anunció un paquete de asistencia humanitaria de 150 millones de dólares y el envío de equipos especializados en búsqueda y rescate.
También ofrecieron colaboración el Vaticano, Francia, España, Colombia, Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial, que comenzaron a coordinar acciones para asistir a los damnificados y apoyar las tareas de recuperación.
Mientras tanto, el número de víctimas podría seguir aumentando a medida que avanzan los trabajos entre los escombros y se actualizan los reportes oficiales.