La mesa de negociaciones con representantes del gobierno se llevó a cabo el lunes y, como era previsible, el gremio no tuvo ningún ofrecimiento de incremento a los salarios, siendo convocado para el 18 de junio a otro encuentro sin promesas concretas, por lo cual su Congreso Provincial mantuvo este martes una asamblea virtual y resolvió el paro.
Los docentes exigen una recomposición salarial que les permita superar la línea de pobreza, la devolución de los días caídos y una cláusula gatillo retroactiva al mes de enero.
Sin embargo, el gobierno volvió a insistir en la compleja situación económica y financiera de la provincia y vinculó cualquier posibilidad de mejora salarial a la aprobación del crédito de 600 millones de dólares por parte de la Legislatura.
Por su parte y a fin de esclarecer el reclamo ante la comunidad, ADOSAC reiteró que un docente ingresante percibe 1.276.000 pesos, mientras que la canasta básica supera los 2 millones.
Por otra parte solicita la devolución de los días caídos y la aplicación de la cláusula gatillo retroactiva al mes de enero, a lo que sumó su desacuerdo con la presencia de la Unión de Docentes Argentinos (UDA) en la paritaria, gremio de dudosa representación en esta provincia.