El Municipio continúa con las acciones destinadas a brindar soluciones habitacionales a las familias afectadas por el deslizamiento en el Cerro Hermitte, a partir de un esquema que combina la adquisición de viviendas de construcción rápida con la disponibilidad de lotes con servicios.
En ese contexto, desde la Secretaría de Tierras se avanza en la recuperación de terrenos aptos para su utilización, con el objetivo de garantizar respuestas que sean rápidas, seguras y que estén integradas a la trama urbana.
El titular del área, Bruno Hernández, explicó que tras lo ocurrido se intensificaron las gestiones vinculadas al hábitat, incluyendo recorridas por plantas de empresas dedicadas a sistemas constructivos alternativos, como PCR, Prepat y Bahía Blanca Viviendas. Con esta última firma ya se concretó un contrato. Según indicó, este tipo de construcción permite acortar significativamente los plazos en comparación con los métodos tradicionales.
De manera paralela, se trabaja en la preparación de los lotes, considerando especialmente las condiciones del suelo. En ese sentido, Hernández señaló que se priorizó la búsqueda de terrenos con características de permeabilidad adecuadas y condiciones óptimas para la edificación, aspectos que también fueron contemplados durante el proceso de recuperación.
El funcionario también remarcó que el Municipio ya cuenta con disponibilidad de tierras. Indicó que, ante el requerimiento de alrededor de 50 lotes por parte del intendente Othar Macharashvili, estos ya estaban previstos y pudieron ser puestos a disposición. Se trata de parcelas que cuentan con servicios, una condición que destacó como difícil de alcanzar.
Respecto a la localización, aclaró que los terrenos no estarán concentrados en un único sector, sino distribuidos en distintos puntos de la ciudad, en su mayoría en zona norte. La intención es que las familias puedan mantenerse dentro del ejido urbano, con acceso a transporte, instituciones educativas, centros comunitarios y otros servicios.
Hernández subrayó además la importancia del acompañamiento integral a las personas afectadas, al considerar que la pérdida de una vivienda implica no solo un daño material, sino también un impacto social y psicológico. En ese marco, sostuvo que se busca que el proceso de traslado a un nuevo hogar sea lo más ordenado y transparente posible.
En cuanto a los plazos, reconoció la urgencia de las familias, aunque destacó los avances alcanzados desde enero, cuando ocurrió el deslizamiento. Señaló que actualmente ya se está trabajando en la adquisición de 50 viviendas y en la disponibilidad de lotes recuperados con servicios y condiciones adecuadas.
Finalmente, el secretario valoró el trabajo del área y afirmó que se actuó con rapidez, aunque respetando los requisitos técnicos necesarios, con el objetivo de anticiparse a las demandas habitacionales.