Las aguas negras que se esparcen por numerosas calles de barrios no tan lejanos de la zona céntrica ya no son solo focos de contaminación ambiental que no se solucionan desde hace muchos meses sino que ahora, al congelarse, se convierten en un peligro para automovilistas, motociclistas y peatones.
Los derrames cloacales muchas veces se confunden con pérdidas de agua potable por roturas de cañerías que gerencia local de la empresa Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE) tarda en solucionar.
Así por ejemplo, alrededor de las 08:00 de este miércoles, hubo una falla en una válvula de un ducto acuífero semi-troncal ubicado en el barrio Gobernador Gregores y el personal operativo de la empresa estatal recién acudió a las 11:30, luego de insistentes llamados de vecinos y la difusión de imágenes a través de medios periodísticos.
Durante varias horas, un considerable volumen de agua limpia (que escasea en muchos barrios), se esparció por varias cuadras en pendiente y antes de llegar a sumideros se mezcló con efluentes cloacales.
En tanto, SPSE no pierde tiempo en proceder a cortar el servicio de energía a familias que acumulan varias boletas impagas por problemas económicos.
Incluso se dan casos en que un usuario alcanza a cancelar la deuda antes del corte, pero igualmente le facturan obligatoriamente y sin contemplaciones la reconexión bajo el argumento que ya figuraba en la lista que se entrega las cuadrillas encargadas de ese operativo.