En el curso de las dos últimas semanas se habrían contabilizado al menos treinta a lo largo de la costa atlántica del norte santacruceño y gran parte de ellos fueron divisados por pescadores que acuden habitualmente a la denominada Bajada de la Osa, pero se presume que hay muchos más en sitios no frecuentados por la gente.
Hasta el momento los organismos que se ocupan de investigar e interceder en este tipo de incidentes ambientales marinos, es decir el SENASA y el Consejo Agrario Provincial, no hay emitido ningún informe oficial.
Por ello se desconoce si se practicaron análisis de laboratorios para determinar los motivos de los decesos como ocurrió hace pocos años cuando hubo una gran mortandad de lobos marinos a consecuencia de la gripe aviar.
Por otra parte, al ser consultadas por El Patagónico, personas que se ocupan de estudiar el comportamiento de la fauna marina, comentaron que no es extraño que para esta época del año haya una regular mortandad de pingüinos, cuyos cuerpos son arrastrados hasta las playas por las mareas.
Ello se debería a que miles de ellos están migrando con rumbo norte al igual que varias especies de ballenas y muchos ejemplares -sobre todo juveniles-, quedan sin fuerzas para poder alimentarse de peces, sufriendo un estado fisiológico extremo de desnutrición.
Hasta ahora, los ejemplares divisados sin vida son de la especie Magallanes (foto) y nadie se ocupa de retirarlos de las playas cercanas a Caleta Olivia, por lo cual se recomienda a la gente no tocarlos y evitar que sus mascotas los olfateen.