Nacido en un colectivo rumbo al Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias, este grupo de mujeres de Comodoro Rivadavia resignifica la música andina con sikus como forma de militancia política, feminista y comunitaria. Desde la improvisación y el goce hasta la denuncia y la memoria, Zomo Warmis Sikuris sopla fuerte con identidad patagónica.
Con máscaras, personajes ficticios y letras viscerales, este proyecto nacido del dolor y la alienación construyó un universo musical oscuro, crudo y bailable. Desde shows clandestinos hasta sueños de grandeza indie, los Hostiles rompen esquemas en la escena under local.
La recopilación comenzó como una playlist en Spotify, creció en YouTube y hoy se convirtió en un archivo comunitario que ya reúne a 748 bandas, solistas y proyectos musicales de Comodoro Rivadavia. El trabajo fue impulsado por Gerardo Escobar, quien abrió la convocatoria a través de su cuenta de Instagram.
El festival, previsto para 10 y 11 de mayo con fines solidarios, fue suspendido a último momento. Nonpalidece y Ella es Tan Cargosa se bajaron del evento por razones ajenas a la banda. No es la primera vez que la organización enfrenta denuncias por irregularidades.
El sábado 10 de mayo, desde las 20:30, el Club Social de Diadema será sede de un espectáculo con artistas locales, regionales y un invitado especial de Buenos Aires. La propuesta busca conmemorar una fecha instaurada por la UNESCO para promover el valor cultural y educativo del jazz.
Desde los márgenes de Comodoro Rivadavia, Isaac Nomás transforma la introspección en canciones cargadas de honestidad emocional. Su camino como artista independiente refleja una búsqueda constante: hacer de la fragilidad un lenguaje y del dolor, una forma de belleza.
La cantautora presentó su primer disco, un viaje sonoro que mezcla emociones, poesía y experimentación musical. La artista comparte detalles sobre el proceso creativo, sus inspiraciones y la conexión con su público.
Desde Río Gallegos, Casandra Molinari transforma el frío patagónico en canciones intensas y viscerales. Entre melodías melancólicas, fanzines punk y una militancia vibrante, su arte es un refugio para las voces disidentes. Ahora, prepara su salto a Buenos Aires.