Los teléfonos de emergencia de la Dirección de Protección Civil virtualmente colapsaron por llamados de vecinos que residen en numerosos barrios como el Bicentenario, Esperanza, Patagonia, 150 viviendas, Hípico, René Favaloro y el más alejado de todos, el barrio de Dios.
Hasta una de las unidades móviles del mencionado organismo quedó atrapado en el lodo cuando los servidores públicos procuraban llegar hasta una vivienda para hacer entrega de láminas de nylon requeridas para cubrir filtraciones de techos.
El personal encargado de recibir las llamadas recibió también pedidos de desagote de lagunas que obstruían el acceso a domicilios y se dio el caso de un hombre que hasta profirió fuertes amenazas a una de las telefonistas cuando ésta le solicitó paciencia para dar respuesta a un reclamo.
Protección Civil también tuvo que articular su tarea con otras áreas del municipio en lo referente a requerimientos de maquinaria vial para crear canaletas camiones cisternas con bombas de achique el incluso provisión de comestibles o mantas.
En la zona central del ejido urbano, varias bocas de tormenta de canales evacuadores no dieron abasto para escurrir los torrentes y se formaron lagunas que dificultaron la circulación de vehículos y peatones.
El temporal de lluvia persistirá mañana viernes de acuerdo a lo que pronostica el Servicio Meteorológico Nacional, acompañado por bajas temperaturas, anunciándose una mínima de 3º bajo cero con una sensación térmica que llegaría a los 6º por debajo del punto de congelación.