El otorgamiento de este beneficio se realizó el pasado viernes y fue coincidente con el mes de la promoción de los derechos de los niños, niñas y adolescentes instituido por Ley Nacional N° 23.849 y con la semana de estudiante. Además, se enmarca en una política socioeducativa tiene como objetivo la promoción y el fortalecimiento del acceso y permanencia en la formación educativa.
El acto fue presidido por el jefe comunal Jorge Soloaga quien recordó que se cumplían diez años del inicio de un proceso de acompañamiento a las familias con hijos en edad escolar y universitaria, a partir de una decisión política e institucional que tuvo continuidad ya que ni siquiera se interrumpió por la pandemia del coronavirus.
Resaltó que los resultados de ello fueron satisfactorios ya que, a modo de ejemplo, la mayoría de los estudiantes que egresaron de nivel secundario continuaron estudios superiores.
Muchos de ellos admitieron que avanzar a esa instancia les hubiera sido imposible sin una beca, pero además se dieron casos de algunos que, luego de obtener sus títulos, se sumaron laboralmente a la comuna.
“Esto es lo que a nosotros nos pone en evidencia que este tipo de políticas deben ser impulsadas desde el Estado -independientemente de la jerarquía del mismo- porque permiten el crecimiento intelectual y el ascenso social de nuestros pibes y pibas que cuando llegan a la mayoría de edad deben tomar decisiones trascendentes desde el lugar que ocupan”, puntualizó.
Aun así, dejó en claro que el proceso educativo no solo pasa por conceder una ayuda económica a través de las becas, ya que el mismo tiene que ser apuntalado por la alimentación y por ello en su momento la comuna instrumentó el programa “el pan para nuestros pibes” a través de un emprendimiento comercial familiar de la familia Gómez-Dacal.
Otro complemento fue el apoyo económico que se brindó a las cooperadoras escolares para el mejoramiento de la infraestructura edilicia y otros aportes solicitados por directivos de manera individual.
“Todos estos aportes, en lo que se refiere la búsqueda de igualdad, contención e integración, le significó a nuestra comuna una inversión de 16 millones de pesos”, puntualizó.
Sostuvo que todas las decisiones que adoptó junto a su equipo de gestión, tiene que ver con la visión estratégica de que las escuelas representan la segunda casa, “y por ello no concebimos que ese lugar pueda estar en condiciones mediocres en que hoy se encuentran muchos establecimientos educativos de Santa Cruz”, algo que no ocurre en Cañadón Seco.