La Patagonia amaneció este lunes bajo la influencia de un profundo sistema de baja presión que comenzó a intensificarse durante la madrugada y promete un escenario complicado: vientos huracanados, reducción de visibilidad y ráfagas extremas que, según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), alcanzarán su punto máximo hacia el mediodía.