Una lesión en el psoas ilíaco de su pierna izquierda obligó a Rafael Nadal a ausentarse de la actividad por casi un año. Las intervenciones quirúrgicas, descansos imprescindibles, procesos de rehabilitación, entrenamientos de menor a mayor exigencia y ansiedad por volver a usar la raqueta fueron pan del día a día para el multicampeón español. La 'Fiera' sufría por el encierro. Debido a la severa circunstancia, surgieron rumores de un retiro anticipado, pero el 'Matador' tenía un objetivo claro en mente: dejaría los terrenos jugando y lucharía en la máxima competencia en la temporada 2024. Y así comenzó.
Después de recibir el alta médica, 'Rafa' anunció su regreso a las canchas en el ATP de Brisbane. Tras descender hasta el puesto 672 en el ranking mundial, el certamen sería el arranque ideal para la recuperación de sus puntos. Y su estreno fue fantástico: doblegó por 2-0 al austriaco Dominic Thiem, con parciales de 7-5 y 6-1. Luego, repitió el resultado ante Jason Kubler, con 6-1 y 6-2 en el marcador. Al instante, los hinchas se ilusionaron con ver a Nadal adueñándose de un título previo al Australian Open, el primer Grand Slam del curso, aunque el sueño se disipó en cuartos de final. Las predicciones gratuitas para partidos de tenis de SportyTrader están actualizadas y programadas de acuerdo al calendario.
En un agitado duelo, Nadal no pudo aprovechar tres match points (dos durante un tie-break) y terminó perdiendo a manos de Jordan Thompson: 7-5, 6-7 (6-8) y 3-6. Sin embargo, la derrota quedó en un segundo plano y la escena que llevó el rol protagónico fue una nueva lesión: el 'Gladiador' sintió una dolencia en un sector cercano al que lo mantuvo al margen del circuito. Si bien el tenista fue atendido por los doctores de inmediato, era evidente que su ritmo fue mermado y no culminó la llave al nivel que había mostrado en los días pasados. Horas más tarde, el panorama se tornó oscuro.
"Está en un lugar similar, pero no es igual. Tengo que ver cómo me levanto y si podré entrenar la semana que viene en Melbourne. Ojalá solo sea un músculo cargado", manifestó Rafael en conferencia de prensa. Precisamente, el mes inicial en acción era una prueba de fuego para el atleta de 37 años, dado que definía si estaba en condiciones físicas para pelear. Para su pesar, el español fue diagnosticado con un microdesgarro, por fortuna, fuera de la anterior afección. A causa de esta situación, se bajó del Abierto de Australia y volverá a su país para tratarse y descansar. No forzará su estado y aguardará con paciencia.
Y de cara a febrero, la 'Fiera' no ha confirmado nada, aunque es probable que asista a uno de los Masters 1000 de la gira en Estados Unidos. Lo que sí es un hecho, es que dirá presente en el ATP 500 de Barcelona, en abril, que sería su primera competición en polvo de ladrillo. El tenista zurdo (solo para jugar, pues es diestro) pretende afinar su desempeño en busca del Trofeo Conde de Godó y convertirse en un aspirante al Roland Garros, el torneo del que es campeón histórico (14 estrellas). En adelante, todo es una incógnita. ¿Será una temporada fructífera para despedirse?