Otra vez la terminal marítima de Comodoro Rivadavia vuelve a ser el foco de atención por casos de coronavirus. Es que el análisis de sangre de un hombre, que se desempeña como filetero en la empresa Puerto Comodoro, dio positivo de COVID-19. Así lo confirmó en forma exclusiva a El Patagónico la titular del Area Programática Sur, Miryám Monasterolo.
Ante las sospechas, la compañía decidió hoy que sus trabajadores regresaran a sus casas y suspendió sus actividades por 48 horas. A partir de las 6, los empleados fueron citados en grupo de a 5 personas y se les explicó el porqué de las medidas para que se quedaran tranquilos y no creciera la incertidumbre.
Puerto Comodoro también tomó la temperatura de cada uno de los trabajadores y se les pidió un teléfono y una dirección fija para que pudieran trazar una posible ruta de contagio del personal. Es por eso que según pudo saber este diario se tendrían identificados 12 contactos estrechos del empleado con COVID-19.
INCERTIDUMBRE
La preocupación ahora pasa por las consecuencias del test a la esposa del trabajador de Puerto Comodoro. La mujer también es filetera, pero en la empresa Taex (ex Barillari), y espera el resultado de su análisis. Este estudio podrían ser crucial para cuatro de sus compañeros que no se presentaron a trabajar por presentar síntomas tales como dolor de cabeza, vómitos y resfríos.
En Taex, los trabajadores se desempeñan en mesas individuales y están separados por 1,20 metro uno de otro, pero comparten vestuarios y el comedor durante muchas horas de trabajo.
Pese a las ausencias y a las sospechas, la pesquera nunca paró la producción lo que llevó al Sindicato de los Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) a realizar una retención de servicios para exigir que suspendan las actividades por 48 horas hasta conocer el resultado del análisis de sangre de la trabajadora.
La presión tuvo efecto y Taex aceptó suspender su producción por ese lapso.
“MAS GRANDE QUE EL SANTORINI”
Lo que indignó a los trabajadores fue que las autoridades de la pesquera minimizaron la situación y compararon el caso con lo que paso con el buque “Santorini” el pasado 12 de junio.
“Cada planta tiene mínimo 65 trabajadores. El barco es chico al lado nuestro. Si se contamina una planta y no actuamos como corresponde, vamos a tener un problema más grave que el buque Santorini”, advirtieron los empleados.
Este temor de los trabajadores hace que se impulse nuevamente el reclamo de realizar los hisopados para prevenir una situación más grave.