La Iglesia volvió a rechazar el proyecto de Sturzenegger sobre la venta de tierras

En la antesala de un nuevo debate legislativo, la Iglesia Católica volvió a expresar su rechazo al proyecto de ley impulsado por el Gobierno nacional que busca modificar el régimen de propiedad de la tierra en Argentina.

A través de un nuevo pronunciamiento, los obispos reiteraron su preocupación por el impacto que la iniciativa podría tener sobre la soberanía nacional y solicitaron a los senadores que, al momento de votar, privilegien "el bien común y el futuro de las generaciones venideras antes que los intereses particulares".

El proyecto, promovido por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, es presentado por el oficialismo bajo el nombre de "Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada". Sin embargo, sus detractores sostienen que la reforma abriría la puerta a una mayor adquisición de tierras por parte de personas y empresas extranjeras, motivo por el cual la denominan el proyecto de "extranjerización de la tierra".

La advertencia de los obispos

La postura de la Iglesia no es nueva. El pasado 16 de junio, la Conferencia Episcopal, junto con Cáritas Argentina, la Comisión Episcopal de Pastoral Social y el Equipo Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA), difundió una carta abierta dirigida a los legisladores nacionales en la que cuestionó el contenido de la iniciativa.

Ahora, frente al inminente tratamiento en el Senado, los obispos decidieron reforzar ese mensaje. En su pronunciamiento sostienen que el proyecto "atenta contra la soberanía de nuestra tierra, de nuestros alimentos, de nuestros bienes comunes y el derecho de los pueblos a autodeterminarse", al tiempo que insistieron en que la discusión excede el plano económico y pone en juego aspectos vinculados con el desarrollo humano, el ambiente y la protección de los recursos naturales.

Según explicaron, uno de los principales puntos de preocupación es que la reforma eliminaría las restricciones actualmente vigentes para la compra de tierras por parte de extranjeros, incluyendo superficies vinculadas con reservas de agua y otros recursos considerados estratégicos para el país.

Un debate que divide posiciones

El proyecto llegará al recinto del Senado el próximo 6 de agosto, luego de un extenso tratamiento en comisión. Durante ese proceso, el oficialismo introdujo numerosas modificaciones al texto original con el objetivo de conseguir los apoyos necesarios para avanzar con la iniciativa.

El propio Federico Sturzenegger defendió personalmente la propuesta ante los senadores, mientras que distintos representantes de la Iglesia también participaron de las reuniones parlamentarias para exponer sus objeciones.

Entre ellos estuvo el arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas Argentina, Gustavo Carrara, quien advirtió que la reforma podría tener un efecto regresivo sobre los procesos de regularización dominial de barrios populares impulsados a través del Registro Nacional de Barrios Populares (RENABAP).

También se pronunciaron en contra el obispo de Chascomús, Juan Ignacio Liébana, y los obispos Eduardo García y Jorge Torres Carbonell, posiciones que fueron respaldadas por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo.

La defensa del oficialismo

Desde el Gobierno sostienen que la iniciativa busca fortalecer el derecho de propiedad y brindar mayor seguridad jurídica para incentivar inversiones.

La ministra de Seguridad y presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, afirmó que el proyecto apunta a frenar las usurpaciones y eliminar restricciones que, a su entender, afectan el valor de la tierra y limitan el concepto de propiedad privada.

Para el oficialismo, la cantidad de hectáreas que una persona puede adquirir no debería estar limitada por razones de soberanía, mientras que la Iglesia considera que la tierra posee un valor social y estratégico que trasciende el derecho individual de propiedad.

El llamado antes de la votación

En su nuevo mensaje, los obispos retomaron conceptos del papa Francisco, quien en la encíclica Laudato Si' definió a la tierra como "nuestra hermana y nuestra madre", e insistieron en que cuidar el territorio implica proteger la vida de las generaciones presentes y futuras.

Además, citaron la reciente encíclica Magnifica Humanitas, del papa León XIV, para remarcar que el verdadero desarrollo solo puede alcanzarse cuando las personas ocupan el centro de las decisiones políticas y económicas, por encima de la acumulación de bienes.

Con el tratamiento previsto para la próxima semana, el debate promete volver a ocupar un lugar central en la agenda política, en medio de posiciones enfrentadas sobre el alcance de la reforma y sus posibles efectos sobre la soberanía, la inversión y el acceso a la tierra en Argentina.

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