El Ministerio de Seguridad dispuso el cierre y traslado de los Centros de Inteligencia Criminal Regionales (CICRE), que analizaban movimientos de narcos y clanes delictivos en todo el país. Los agentes desplazados denuncian represalias y pérdida de presencia territorial, mientras el Gobierno habla de un “redespliegue estratégico”.
Es el resultado del denominado Operativo Viento Blanco. El mismo se desarrolló este jueves por la madrugada en Comodoro Rivadavia, con allanamientos en los barrios Stella Maris y LU4. Entre los detenidos se encuentra el distribuidor de los kioscos en los que se comercializaba la droga. También secuestraron armas, vehículos y dinero.